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Adrenalina y desconexión: las claves del boom de la escalada en muro

Los rocódromos ganan cada vez más adeptos en las grandes ciudades.

15 de agosto de 19 . 13:18hs
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Camille Curat

Con cumbres icónicas como el Fitz Roy o el Aconcagua, la Argentina es un paraíso para los amantes de la escalada. Sin embargo, no siempre hay el tiempo para escaparse hacia los cerros de la Patagonia o las sierras de Córdoba. Ante esto, cada vez son más los que optan por una alternativa urbana: la escalada en muro.

Desafío, adrenalina y practicidad. Con esta fórmula, la escalada en muro ya reúne miles de seguidores en Buenos Aires. Y hoy, las paredes empinadas con piedras sobresalientes de colores decoran cientos de los gimnasios y rocódromos de las ciudades.

¿Quiénes practican este deporte? Lo que distingue a quienes conforman este grupo es que no suelen ser el típico público de gimnasio. “Algunos incluso no practican deporte hace años y, de a poco, se adaptan a esta modalidad”, resalta Pablo Artigue, gerente del Centro Andino de Buenos Aires, la principal organización que difunde la cultura de montaña en la ciudad.

El carácter social y los vínculos que fomenta la escalada en muro son factores que atraen a cada vez más personas a los rocódromos. “No es un deporte en el que haya competitividad. Al contrario, uno puede estar escalando un boulder y escuchás al grupo que te alienta”, destaca Artigue en diálogo con ACONCAGUA.

Un boulder en el Centro Andino de Buenos Aires, en Parque Chas. | FOTO: CABA

El beneficio más evidente es que esta modalidad logra adaptarse a quienes están interesados en la escalada pero no tienen la posibilidad de hacerlo de forma tradicional.

Ya sea por estudios, el trabajo o la familia, disponen de unas pocas horas a la semana y esta actividad les ofrece una solución práctica para aquello que buscan emoción y vértigo en la jungla de cemento.

[Descubrí más: Cinco documentales sobre montañismo que te van a dejar sin aliento]

“Soy fanática de la montaña pero vivo en Buenos Aires y solo puedo escaparme un par de veces por año a escalar. Mientras tanto entreno en las paredes de la ciudad. Es mi momento semanal de desconexión”, cuenta Sofía, una joven diseñadora porteña.

Este deporte también sirve para dar el primer paso. Una vez alcanzado un nivel avanzado de entrenamiento indoor, muchos se trasladan a los espacios naturales de la escalada en roca tradicional en Córdoba, Tandil o la Patagonia, por ejemplo.

Los beneficios

Al ser un deporte en el que se entrena todo el cuerpo, muchos lo eligen por sus múltiples beneficios físicos. Entre ellos, la mayor capacidad de concentración, el trabajo de la flexibilidad y el aumento de la fuerza.

“El resultado físico es un biotipo armónico de músculos tonificados en todo el cuerpo, sobretodo se consigue una parte superior bastante desarrollada”, destaca Hernán Dal Rí, director de Escalando, escuela pionera en la escalada deportiva, que cuenta con una de las paredes más altas del país en el bajo de Acassuso.

De cualquier forma, el factor físico no es el único al que se le atribuye la creciente popularidad de este deporte. Entre los beneficios psicológicos se encuentran la capacidad de resolución de problemas, la planificación y la toma de decisiones. “En definitiva, es una lucha contra uno mismo”, afirma Pablo Artigue, gerente del Centro Andino de Buenos Aires, la entidad de escalada de la Argentina.

De hecho, no son pocas las empresas y organizaciones–Google, Patagonia, Greenpeace y la lista sigue– que construyeron paredes en sus oficinas para que sus trabajadores se desconecten escalando.

Las mujeres son protagonistas del boom de la escalada en Buenos Aires.

Según los especialistas consultados, la escalada deportiva indoor se divide en tres modalidades: de velocidad, de dificultad y el boulder.

En la práctica de velocidad dos escaladores trepan un muro de 15 metros con sogas que sostienen a cada uno. Estos comienzan juntos dos rutas idénticas que buscan completar en le menor tiempo posible, lo cual demanda una alta coordinación y destreza.

Desafío, adrenalina y practicidad es la fórmula de la escalada indoor

 

En la modalidad de dificultad, se trepan muros de 7 a 28 metros con una soga sujetada al arnés. Aquí la combinación de táctica y resistencia en maniobras rápidas es indispensable.

Por su parte, el boulder es una práctica de poca altura que consiste en escalar bloques de roca o pequeñas paredes. El escalador tiene colchones debajo que lo amortiguan las caídas y lo protegen. Este estilo puro combina la agilidad y la fuerza.

Las comunidades de escaladores son habituales en las grandes ciudades del mundo.

[Leé más: Valentina es escaladora y representó a Argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud]

¿Cómo entrar en el emocionante mundo de los escaladores? En la mayoría de los rocódromos hay cursos introductorios de unos pocas semanas a precios accesibles. Otra forma de entender de qué se trata es mirando la gran cantidad de películas y series que existen sobre el tema. Uno de los más destacados es Free Solo, la película ganadora del Oscar a Mejor Documental en 2018, que narra las hazañas de Alex Honnold, algo así como el Messi de la montaña.

La escalada en muro, con su naturaleza recreativa pero, al mismo tiempo, de entrenamiento completo se convierte en una tendencia de con cada vez más adeptos en la llanura de Buenos Aires.

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  • Diego . 01:15hs

    Hola. Me gustaría empezar a practicar con ustedes. Hay cursos para principiantes? Gracias

Domingo

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