Activistas ambientales advierten que los daños estructurales a las columnas que sostienen las vías del Tren Maya ponen en peligro la operación del ferrocarril y presentan un riesgo de daño ambiental previsto pero no atendido.
El colectivo ambientalista Selvame MX, formado por activistas, buzos y especialistas dedicados a proteger la biodiversidad de la Península de Yucatán, con especial atención a la Selva Maya y su acuífero, había obtenido garantías de una empresa constructora de que repararía las columnas dañadas.
Lo que especialistas advirtieron en 2024 hoy es una realidad alarmante
Imágenes exclusivas obtenidas por @SelvameMX el pasado 15 de enero de 2026, revela que las camisas de acero de los pilotos que sostienen el Tramo 5 del #TrenMaya se están desintegrando.
Pepe Tiburón nos… pic.twitter.com/GQE0ivJH9O
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) 23 de enero de 2026
los activistas publicó un video del daño en las redes sociales e incluía un mensaje que decía: “Hicimos una inmersión para comprobar si habían reparado el daño como prometieron, pero encontramos que una columna (dañada previamente descubierta)… de la que se derramaron toneladas de concreto, todavía está allí”.
Bajo el agua se documentaron otros pilotes fracturados con signos visibles de deterioro. Selvame MX dice que el revestimiento metálico de las columnas se ha desprendido, dejando al descubierto las estructuras y permitiendo la dispersión de contaminantes.
Las columnas en cuestión perforan el sistema acuífero de la selva maya en el estado de Quintana Roo y han sido motivo de fuertes críticas desde el inicio del proyecto del Tren Maya.
El año pasado, El Ministerio de Medio Ambiente confirmó que la construcción del Tren Maya efectivamente había causado daños ambientales, particularmente a la Sección 5, donde al menos ocho cavernas y cenotes estaban significativamente comprometidos para dar cabida al tren.
Selvame MX afirma que alrededor de la columna dañada hay otras que reflejan la mala construcción y la mala calidad de los materiales utilizados. La organización sostiene que la situación documentada representa sólo una fracción del problema, ya que sólo pueden supervisar las zonas a las que tienen acceso.
Alegan que la contaminación del acuífero por la corrosión de estos cilindros metálicos destinados a contener el concreto fue prevista y aceptada por los promotores del proyecto del Tren Maya.
«Estos cilindros se están corroyendo», explicaron. «No cumplen ninguna función de apoyo; estaban destinados a desaparecer».
Como resultado, insiste Selvame MX, el concreto vertido dentro de los cilindros eventualmente quedará expuesto al agua y se degradará, sin posibilidad de reparación, debido a la inaccesibilidad de las columnas.