En el mundo de las plantas hay criaturas capaces de sorprender incluso a los expertos más botánicos, y entre ellas un lugar de honor depende de Rhinetea Niccoliferauna planta rara descubierta en Filipinasen la isla de Luzón. Este pequeño arbusto puede realizar una empresa biológica real: absorber grandes cantidades de níquel desde el suelo sin sufrir daños.
Para ser precisos, puede almacenar hasta 18,000 partes por millón metal en sus hojasun umbral mil veces más alto en comparación con eso tolerable por la mayoría de las especies de plantas. Esta habilidad es parte de un fenómeno conocido como hiperacumulaciónde naturaleza extremadamente rara: se estima que Solo el 0.5% de las plantas que crecen en suelos metalíferos es capaz de desarrollar esta adaptación. Hasta la fecha, sobre 450 especies hiperacumuladoras Más de 300,000 plantas vasculares Notas, hacer de la Niccolteria Rineteen un espécimen realmente excepcional.
Además de la curiosidad botánica, esta planta tiene un potencial extraordinario para el remediación ambiental. Gracias al proceso de fitodePuraciónse puede usar para Reclamar suelos contaminados de metales pesados como el níquel, contribuyendo a Limpiar áreas degradadas sin tener que recurrir a intervenciones invasivas.
Fitominación
Pero eso no es todo: el Rineteen de Niccolteria también podría convertirse en la protagonista en el campo de Minería verdeuna nueva frontera de extracción mineral sostenible que proporciona el uso de plantas para Extraer metales preciosos del suelo de manera ecológica.
Este enfoque, llamado fitomingse propone como una alternativa a los métodos tradicionales de alto impacto ambiental, que ofrece una solución más limpia para Recuperación de recursos naturales Como el níquel, utilizado en numerosas tecnologías industriales.
El descubrimiento, documentado en la revista científica Phytokeyses el resultado del trabajo de un equipo internacional dirigido por el profesor Edwino Fernando de la Universidad de Los Baños, con la contribución del profesor Agostino Doronila de la Universidad de Melbourne. Juntos, estos estudiosos muestran cuánto allá La naturaleza puede ser un recurso precioso para enfrentar desafíos ambientales contemporáneo, sugiriendo un futuro en el que las plantas no solo adornan el planeta, sino también realmente les importa.