El gobierno federal de México y Google están girando una feria textil nacional en un escaparate digital durante todo el año, utilizando una nueva edición de “Tejidos de México” para destacar a los artesanos y su trabajo.
El proyecto “Tejidos de México” – alojado en Google Arts & Culture como parte de la iniciativa más amplia Crafted in Mexico – reúne 32 historias breves en fotografías y videos sobre artesanos de seis estados.

Aunque el nombre de la exhibición en línea se traduce literalmente como “Textiles de México”, en inglés se anuncia como “Hecho a mano en México: Historias empoderadoras de la historia artesanal, la cultura y las comunidades de México”.
Guía a los espectadores a través de técnicas como el tejido en telar, el teñido natural y los patrones de tintes resistentes, al tiempo que vincula esos procesos con historias familiares, liderazgo comunitario y economías locales.
Los artesanos presentados son de Coahuila, Estado de México, Hidalgo, Oaxaca, Querétaro y Tlaxcala.
La colección se centra en creadores vinculados a “Original, el Encuentro de Arte Textil Mexicano” un gran evento organizado por México Ministerio de Cultura que reúne a artesanos de todo el país para exhibir y vender textiles tradicionales, promover el comercio justo y prevenir el plagio.
Celebrada a finales de noviembre, reúne a más de 400 maestros artesanos de los 31 estados mexicanos y la Ciudad de México.
La quinta edición, con exposiciones, talleres e intercambios culturales, se celebró la semana pasada y durante el fin de semana al Complejo Cultural Los Pinos en el Parque Chapultepec de la Ciudad de México, con un evento de inauguración celebrado cerca del Museo Nacional de Antropología.
El evento se enmarcó como una celebración del textil tradicional y música en vivo.
Los funcionarios de cultura describen “Tejidos de México” como documentación y estrategia económica.
La plataforma en línea está diseñada para promover el trabajo manual, la propiedad colectiva y relaciones más justas entre las industrias de la moda y el diseño y las comunidades que salvaguardan el patrimonio cultural.
En la práctica, eso significa enmarcar cada perfil en torno a artesanos y colectivos nombrados y señalar al público formas de apoyar su trabajo en condiciones que, según los funcionarios, son más equitativas.
Las historias presentan figuras como la rebozadora Camelia Ramos Zamora (Malinalco, Estado de México), quien mantiene un taller familiar; el tejedor Crescencio Tlilayatzi Xochitemol (Santa María Tlacatecpac, Tlaxcala), quien conserva una intrincada técnica de ikat que puede tardar meses en realizar una pieza; la muñequera Josefina Pascual Cayetano (Amealco de Bonfil, Querétaro), quien ayudó a su colectivo, Artesanas Döngu, a repensar la forma en que se valoraban las muñecas otomíes para reconocer el verdadero valor de su tiempo y artesanía; y Verónica Lorenzo Quiroz (San Juan Colorado, Oaxaca), quien cultiva y tiñe algodón nativo coyuchi.
Los funcionarios dicen que la colaboración también incluye capacitación en redes sociales y comercio digital y se espera que se expanda a más artesanos en futuras ediciones.