Italia se prepara para dejar atrás días de calor inusual, con temperaturas que alcanzaron los 26°C, muy por encima de la media del período. Hasta el sábado 11 de abril, las altas presiones de origen norteafricano mantendrán condiciones generalmente estables, pero ya están llegando las primeras grietas en el marco anticiclónico.
El sábado el panorama seguirá siendo tranquilizador: cielo despejado o ligeramente nublado en el norte, buen tiempo extendido por el centro y Cerdeña con algo de espesamiento en las laderas del Adriático, aire estable en el sur y en Sicilia con cielo mayormente despejado, salvo algunas nubes en los Apeninos y Apulia. Los vientos soplarán moderadamente desde los cuadrantes orientales en las costas del Adriático y del sur de Cerdeña, mientras que el mar estará agitado en Cerdeña y Canale, con un aumento del movimiento de las olas desde los sectores occidentales durante el día.
Sin embargo, entre el viernes y el sábado el cambio más visible se producirá en el color del cielo: la subida de polvo sahariano hará que la atmósfera sea cada vez menos clara, con cielos lechosos, especialmente en el centro-sur. Las partículas en suspensión – en realidad limo fino, no verdadera arena – anticipan un empeoramiento que comenzará a manifestarse ya el domingo 12, cuando por la tarde una nubosidad irregular se extenderá por todo el territorio con lluvias ligeras dispersas, más intensas en Piamonte y Trentino-Alto Adigio.
A partir del 13 de abril tormentas eléctricas: las zonas más afectadas
El verdadero cambio llegará el lunes 13 de abril con un doble frente: desde el sur una masa de aire templado, húmedo y lleno de polvo, desde el Atlántico aire inestable que llegará al país desde los sectores noroccidentales. Las lluvias y los chubascos afectarán primero a Piamonte, Lombardía y Cerdeña y luego se extenderán progresivamente al resto de Italia. El martes 14 y miércoles 15 de abril el cielo estará irregularmente nublado en todo el territorio, con precipitaciones más intensas y, en ocasiones, tormentas en las regiones centrales y en Cerdeña. Sólo a partir del segundo día se podrá observar una mejora gradual, aunque todavía no se descartan lluvias dispersas en todo el país.
El descenso de las temperaturas será claro: desde los valores anómalos de estos días descenderán rápidamente hacia máximas de 17-18°C, devolviendo al país a las condiciones típicamente primaverales, con sol alternando con lluvias, frescor y variabilidad.