Recurriendo a la inteligencia artificial para evitar que las más de 125.000 personas desaparecidas en México sean olvidadas, un colectivo en el estado de Jalisco ha estado elaborando videos “vivos” de los desaparecidos que hablan con el público.
En el estado con mayor número de personas desaparecidas, el Colectivo Luz de Esperanza crea Fichas Vivas de Búsqueda, o Tarjetas de Búsqueda Viviente: videos cortos generados por inteligencia artificial que animan fotos y recrean las voces de los desaparecidos para las redes sociales.
El Colectivo Luz de Esperanza pegó cinco mil cédulas de personas desaparecidas enfrente del Palacio de Gobierno de Jalisco#ReporteZMG pic.twitter.com/wlovR3KfR8
— TráficoZMGadalajara (@Trafico_ZMG) 12 de mayo de 2024
Los clips circulan en línea, buscando cortar el ruido y obligar a los espectadores a enfrentarse a una crisis nacional de derechos humanos.
Utilizando imágenes, animación facial y herramientas de síntesis de voz, las familias escriben lo que dirían sus familiares y trabajan con tecnólogos para producir videos que se asemejan a carteles de búsqueda digital. con una “foto” de la persona desaparecida que realmente “habla”.
En un vídeo de 110 segundos, la foto del desaparecido declara: “Soy Carlos Maximiliano Romera Meza, tenía 18 años cuando desaparecí y quiero contarles mi historia”.
En otra, una imagen de Yordi Alejandro Cárdenas Flores dice que tenía 21 años cuando cuatro hombres armados en una camioneta, presuntamente vinculados con la fiscalía estatal, lo interceptaron en San Pedro Tlaquepaque en 2022.
El proyecto ha estado en marcha desde 2023, pero un estudio reciente publicado en Inter Disciplina, una revista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), puso nueva atención en los videos al mostrar cómo la IA se ha convertido en una herramienta para buscando madres.
El estudio señaló que “tarjetas de búsqueda en vivo” no sólo comunicar que alguien está desaparecido, sino también reactivar los vínculos sociales con los seres queridos de la persona desaparecida y ofrecer una “narrativa de esperanza”.
Las desapariciones en México siguen aumentando a pesar de los cambios en las estrategias de seguridad.
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y Desaparecidas enumera 128.059 personas como desaparecidas a marzo de 2025. Más del 90% de los casos se han registrado desde 2006 y más de 60.000 desde 2019, siendo los hombres jóvenes y las adolescentes los más afectados.
Sólo en Jalisco hay más de 15.300 desaparecidos, casi 7.000 de ellos hombres de entre 15 y 34 años.
Como el Colectivo Luz de Esperanza señala en su sitio web, “Aunque las cifras oficiales del gobierno reflejar una realidad, organizaciones y comunidades estiman que podrían ser hasta cuatro veces mayores”.
Agrega además que “la mayoría de las desapariciones no son denunciadas por miedo, amenazas o desconocimiento del proceso”.
El proyecto Living Search Cards no ha sido fácil. Para empezar, las familias, muchas de ellas madres con poca formación tecnológica formal, necesitan aprender herramientas de inteligencia artificial o conseguir ayuda externa.
Además, el colectivo y otros han informado sobre las repercusiones de volverse más visibles, como una mayor vigilancia por parte de las autoridades locales, quienes, según dicen, monitorean su organización y, a veces, intentan intimidarlos o perturbarlos.
También dicen que son más propensos a la extorsión digital, cuando los estafadores rastrean las publicaciones en busca de nombres, fotografías y detalles del caso y luego exigen dinero a cambio de “liberación” o “prueba” de que un ser querido está vivo.