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Ocho pasos para plantar tu propio árbol frutal

Aún en plena jungla de cemento, es posible encontrar plantas frutales que nos permiten saborear la naturaleza en su estado más puro. Conocé como tener el tuyo con estos simples consejos.

18 de diciembre de 17 . 13:37hs
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Pedro Guevara

En la ciudad de Buenos Aires, según datos oficiales de 2016, hay tan solo 5,9 metros cuadrados por persona de espacio verde. Lejos de los 12 que recomienda la Organización Mundial de la Salud. 

Sin embargo, en plena jungla de cemento, aún es posible encontrar árboles frutales que permiten saborear la naturaleza en su estado más puro. 

“Buenos Aires está plagado de plantas frutales comestibles. De hecho hay una agrupación llamada “La ciudad nos regala sabores” que hizo un mapa de ellos y hacen recorridos enseñando a recolectar frutas”, sostiene Jorge Nazar,  arquitecto especializado en proyectos de agricultura urbana.

¿Qué se entiende por árbol frutal? Es aquella planta con un solo tronco y copa definida, formada por ramas secundarias que producen frutas o frutos secos aptos para el consumo.

Hoy en ACONCAGUA te contamos en ocho simples pasos, cómo plantar tu propio árbol.

 

1_UBICACIÓN

Tanto en maceta como en un jardín, en lo posible hay que ubicarlos en una zona donde reciban la luz solar todo el día. Necesitan sentir el sol como mínimo seis horas para poder crecer sanos y fuertes.

Sin embargo, hay algunos que se adaptan bien en lugares con algo de sombra, como los limoneros o los naranjos. A su vez, se debe buscar un área en la que no haya mucho follaje, así el árbol no tendrá que competir por los nutrientes y el agua.

“​Los árboles deben estar a plena exposición de sol, por lo que son recomendables para patios o jardines, pueden estar en macetas, dependiendo de la especie pero no se recomienda que estén en el interior de un departamento”, destaca Mónica Martínez, bióloga y líder de proyectos de Dendroma.

Con respecto al viento, puede pasar que si sopla con mucha intensidad y durante bastante tiempo podrían tirarlos al suelo o romperle algunas ramas. Es por eso que se pueden utilizar uno o dos tutores y colocarlos donde el viento no les de directamente.

 

2_ SUSTRATO

Las plantas necesitan un buen suelo donde poder crecer y desarrollarse. Antes que nada, es mejor poner una capa de greda volcánica. De esta forma, las raíces estarán siempre aireadas y el agua absorbida podrá llegar al tronco y luego a las hojas.

“El sustrato, alrededor donde vas a poner tu nuevo árbol, debe ser adecuado para que las raíces nuevas que van a crecer lo hagan en una materia muy rica en nutrientes”, precisa Martínez.

Por su parte, Nazar agrega: “El sustrato tiene que ser liviano si va a estar en una azotea o terraza para no cargarlo con mucho peso y poder tener más plantas y no sufrir rajaduras en éstas”.


3_ ABONO

Como son plantas que van a estar destinadas para consumo humano, es mejor si se usan abonos naturales, que pueden ser comprados en viveros, en tiendas agrícolas o hechos en casa. Humus de lombriz, estiércol, guano, o cáscaras de huevo son algunos de ellos.

“En maceta, se recomienda abonar cada 3 meses con fertilizante en la etapa en la que esté el árbol, ya sea en flor, fruto o solo vegetativo”, asegura Ingrid Auf Dem Brinke, del vivero “El jardín de Anchorena”.

“El humus de lombriz suele darle toda la nutriente que el árbol necesita”, aclara Beatriz Maselli, del vivero “Tierra Madre”.


4_ DRENAJE

La tierra no debe retener mucha agua o las raíces de los árboles frutales se pudrirán.

¿Cómo se revisa el drenaje? Haciendo un hoyo de 30 centímetros de profundidad y llenándolo de agua. Si drena rápidamente, es un buen lugar para plantar un árbol frutal y si se queda en el hoyo, es mejor elegir otra área.

“En maceta hay que plantarlos en un suelo rico en nutrientes y con buen drenaje”, explica Auf Dem Brinke.

 

5_ RIEGO

Antes de regar, es aconsejable comprobar la humedad de la tierra. Es por eso que hay que introducir un palo delgado de madera hasta el fondo y luego ver cuánto sustrato se adhirió a él.

Es importante el riego para que la tierra se acomode y que las raíces puedan absorber los nutrientes de la tierra. No hay que hacerlo en exceso porque la raíz se puede pudrir si la tierra tiene demasiada agua.

“Un sistema de riego por goteo para no tener que regar constantemente es una buen opción”, considera Nazar.


6_ PODA

En el caso de tener el árbol en maceta, la poda de ramas y raíces es fundamental para su conservación. 

“En la poda no se debe cortar una rama a la mitad”, sostiene Martínez. Y agrega: “Se debe cortar hasta el lugar del tronco donde sale esa rama, donde sale un pequeño bulbo, y se debe hacerlo con una tijera bien afilada para no dejar astillas y que de esta forma que el árbol pueda sanar naturalmente”.


7_ TEMPERATURA

La temperatura ideal para estos árboles está ubicada entre los 15  y 18 grados centígrados. Si se trata de macetas pequeñas, en épocas de bajas temperaturas es mejor protegerlos del frío de la noche trasladándolos al interior del hogar. 

 

8_ MANTENIMIENTO

Para mantener el árbol frutal en buenas condiciones, es importante cubrir el área con una capa de mantillo orgánico para ayudar a retener la humedad y proteger a la raíz.

Esto evita que crezcan pasto y hierbas cerca del árbol que compitan con él por los nutrientes y el agua.

Además, podés proteger al árbol de las quemaduras del sol a través de una solución diluida de mitad de pintura de látex blanca y mitad de agua. Entonces, se pinta el tronco del árbol, permitiendo que actúe como filtro solar.

“En el caso de que uno quiera arrancar una fruta, es mejor hacerlo con una tijera para no desgajar y romper una rama haciendo una herida”, concluye Martínez. ^^^

Domingo

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