La retrospectiva de la Tate Modern rastreará cómo Frida Kahlo se convirtió en un ícono mundial

¿Cómo pasó Frida Kahlo de ser una artista mexicana relativamente desconocida a uno de los fenómenos culturales más reconocibles del siglo XX? Ésa es la pregunta que abordará la Tate Modern este verano en Londres, con una importante exposición denominada «Frida: The Making of an Icon».

La exposición contará con 36 piezas que representan los diversos roles de Kahlo: la esposa dedicada, la intelectual, la artista moderna y la activista política. Algunas de sus pinturas más famosas y célebres se exhibirán entre esas 36 pinturas, entre ellas “Sin título (Autorretrato con collar de espinas y colibrí)” (1940), “Autorretrato con vestido de terciopelo” (1926) y “Autorretrato con cabello suelto” (1938).

Artículos personales como joyas, vestidos, fotografías y recuerdos también acompañarán la obra de arte para explorar cómo su arte y su vida personal influyeron en artistas más allá de su generación y cultura.

La Tate Modern ha dicho que en conjunto, estos artículos «revelan cómo la historia de Kahlo continúa siendo reinventada y reclamada por las nuevas generaciones, consolidando su lugar como una de las figuras más influyentes en la historia del arte».

La Tate Modern es uno de los museos de arte moderno y contemporáneo más grandes del mundo y tiene una influencia significativa en el mundo del arte. Sin embargo, los curadores del museo dicen que han enfrentado algunos obstáculos al intentar conseguir pinturas de la codiciada artista debido a su aumento de popularidad. En particular, la estrella del pop Madonna, propietaria de cinco obras de Kahlo, incluidas “My Birth” y “The Wounded Deer”, supuestamente rechazó las solicitudes de préstamo del museo. La última vez que la Tate organizó una exposición de Kahlo, mostró más de 50 obras.

La próxima exposición explorará cómo Kahlo construyó y proyectó su identidad en sus pinturas y estilo personal. Luego, los visitantes rastrearán la conexión de Kahlo con el movimiento surrealista a través de obras que se exhibieron en la primera exposición individual de Kahlo en la Galería Julien Levy de Nueva York en 1938, y más tarde en París.

La exposición también analizará cómo el movimiento de inmigrantes mexicanos adoptó a Kahlo como un poderoso emblema de orgullo cultural y resistencia política en la década de 1960, catapultando el nombre de Kahlo a una audiencia internacional más amplia.

La muestra terminará en la sala “Fridamania”, que muestra la transformación de Kahlo en un fenómeno del mercado de masas con una exhibición de más de 200 piezas comerciales relacionadas con su arte, imagen, estilo y personalidad.

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