Después del escándalo del agua mineral contaminada que golpeó a Nestlé en Francia y presionó a las marcas conocidas Perrier y Vittel, la multinacional suiza parece estar lista para girar la página. De hecho, la compañía ha decidido dar al menos una parte de su división. Aguas nestlé Y encargó a Rothschild que evalúe las opciones para una posible venta, en una operación que podría superar los 5 mil millones de euros.
Nestlé, por lo tanto, pronto podría despedirse de una parte histórica de su negocio. Según varias fuentes, incluidos Reuters y Foodnavigator, este movimiento estratégico es parte de un plan de renovación más grande buscado por el nuevo CEO Laurent Freixe, cuyo objetivo es centrarse en marcas de alto margen como Kitkat, Nescafé y Nespresso.
San Pellegrino y Perrier en la mesa de negociación
La división afectada por el SCORA, operativa como una entidad autónoma a partir del 1 de enero de 2025, incluye marcas icónicas como San Pellegrino, Perrier y Vittel. Algunas de estas marcas pueden transferirse total o parcialmente. Nestlé no ha excluido la posibilidad de mantener una participación minoritaria en la nueva entidad, abriendo así las asociaciones estratégicas futuras.
Entre los compradores potenciales, existen grandes fondos de capital privado, como Platinum Equity, Blackstone, One Rock Capital, Pai Partners y Clayton, Dubilier & Rice.
¿Por qué Nestlé renuncia a sus aguas minerales?
Aunque el agua mineral todavía representa un segmento significativo de la cartera de Nestlé, en el primer trimestre de 2025 generó menos del 4% de la facturación general del grupo. Además, el sector está cada vez más expuesto a las críticas ambientales, vinculada a la escasez de recursos hídricos y al impacto del plástico desechable. No debe olvidarse, como ya hemos dicho, que en Francia la marca Perrier está en el centro de disputas relacionadas con la seguridad de las fuentes.
Nestlé ya ha vendido su actividad vinculada al agua en América del Norte en 2021 por 4.300 millones de dólares. Por lo tanto, la venta actual representaría un paso más en la eliminación del sector del agua.
¿Qué pasará con las marcas históricas como San Pellegrino? Por ahora, aún no está claro si San Pellegrino y Perrier se venderán en su totalidad o si Nestlé mantendrá una participación activa en su gestión. Lo que es seguro es que la multinacional suiza quiere aligerar las actividades consideradas menos estratégicas, mientras que intenta no perder por completo el control sobre la marca de valor reconocida a nivel mundial.
Con esta posible transferencia, Nestlé se está preparando para una nueva estructura que la ve cada vez más orientado hacia productos de alta rentabilidad. Dado los tiempos, el agua mineral, una vez que el buque insignia de la oferta, pronto podría pasar a mano. Queda por ver si el interés de los fondos de inversión se convierte en una oferta concreta y cuál será el futuro de Nestlé Waters.