Están en todas partes, invisibles y prácticamente indestructibles. Hablemos de una vez más PFASsustancias perfluoroalquilas que se encuentran en sartenes antiadherentes, envases de alimentos, telas impermeables, cosméticos y muchos otros objetos de uso común. Más de 10.000 compuestos químicos sintéticos que la industria ha utilizado y consecuentemente difundido por todo el planeta durante décadas aprovechando su excepcional resistencia.
El problema es que la misma estabilidad que los hace tan útiles los convierte en una amenaza permanente, de hecho no se degradan en el medio ambiente y así se llaman «por siempre químicos“, eternos contaminantes.
Sin embargo, desde hace algún tiempo viene llegando una señal clara de la sociedad civil: Asociaciones medioambientales, gestores del agua y representantes de los consumidores. ya no esperan a que la política actúe primero y Piden una Italia sin PFAS.
El 9 de marzo de 2026, en el ámbito del Senado de la República, tres entidades muy diferentes optaron por unir fuerzas firmando el Manifiesto “Hacia la eliminación de las PFAS”: Utilitalia (federación de empresas de agua, medio ambiente y energía), Legambiente y Foro de Consumidores. Una alianza que ponga en la misma mesa a quienes gestionan el agua que bebemos, a quienes defienden los territorios contaminados y a quienes representan a los consumidores finales. El objetivo declarado es transformar la urgencia en acciones concretas, superando la lógica del rebote de responsabilidades.
Seis compromisos para seguir adelante
El Manifiesto no se limita a enunciar principios genéricos sino que traduce las intenciones en seis directrices operativas. El primero y más radical es eleliminación progresiva de PFAS donde ya existen alternativas válidasacompañado de un marco regulatorio estable que oriente a la industria hacia materiales seguros.
El segundo es la firme aplicación del principio de «quien contamina paga» porque los costes de recuperación y tratamiento no pueden seguir pesando en las facturas de los ciudadanos.
Ellos siguen el buscar alternativas segurasevaluado no sólo en términos de riesgo sino también de desempeño real y lo Desarrollo de tecnologías para reducir las PFAS ya presentes en los sistemas de agua. y gestión de residuos.
El quinto compromiso se refiere a la apoyo económico a la transición industrial, con instrumentos financieros específicos. Finalmente, el Manifiesto señala unaAmbiciosa armonización de las normas europeas.en el marco del reglamento REACH, basado en el principio de precaución.
El agua no tiene sustitutos.
Barbara Marinali, vicepresidenta adjunta de Utilitaliasubrayó un aspecto que a menudo se pasa por alto en el debate público: a diferencia de los combustibles fósiles, el agua no tiene alternativas. Cuando un acuífero se contamina, el impacto es sistémico y difícil de revertir. Por este motivo, los gestores del agua piden trasladar el punto de intervención lo más arriba posible en la cadena de suministro, antes de que los residuos lleguen al ciclo medioambiental. Los tratamientos posteriores existen y se están fortaleciendo, pero no son suficientes por sí solos.
Para Legambiente, que desde hace años apoya a las comunidades más afectadas por el problema de las PFAS – en particular en Véneto, Piamonte, Lombardía y Cerdeña – la firma representa un paso a un nivel de acción superior. Como explica el presidente nacional Stefano Ciafani, el Manifiesto es:
un nuevo e importante punto de partida: el inicio de una colaboración que fortalece y renueva el compromiso de la asociación en la lucha contra la plaga de PFAS, en plena continuidad con los conflictos que llevamos años persiguiendo en los territorios más afectados.
El objetivo es transformar la experiencia local en cambio estructural, con una responsabilidad clara:
quienes contaminan pagan, porque los costos de la contaminación no pueden recaer en los ciudadanos sino en quienes causaron el daño.
informar para proteger
El Foro de Consumidores presta especial atención a la dimensión cotidiana en el Manifiesto: etiquetas, fichas de datos de seguridad, bases de datos públicas sobre sustancias peligrosas. Para el presidente Furio Truzzi, lograr que los ciudadanos puedan orientarse de forma independiente es una parte integral de la solución. El foro apuesta por ampliar la membresía del documento, involucrando no sólo a las asociaciones de consumidores sino también a las empresas de los sectores productivos directamente involucrados.
Este Manifiesto llega en un momento en el que el debate europeo sobre las PFAS se está intensificando. Francia, Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega ya han iniciado vías concretas de restricción. Con este acto, Italia intenta posicionarse entre los países que reaccionan a tiempo, antes de que el problema empeore aún más. El siguiente pasocomo recordaron los firmantes, es ampliar la coalición a productores y usuarios industriales, construir una cadena de compromisos que vaya mucho más allá del documento firmado en el Senado.