¿Cuántas veces al día te frotas uno? esponja en los platos sin pensar? Es uno de esos gestos tan automáticos que parecen inofensivos y, sin embargo, según uno nuevo estudio publicado en Avances ambientalescada paso deja un rastro invisible en el ambiente.
Investigadores de laUniversidad de Bonnjunto con el Instituto Fraunhofer UMSICHT y la Universidad de Leiden: el resultado es una investigación que coloca debajo de la lente un objeto que todos tenemos al lado del fregadero.
El título de la investigación ya es elocuente por sí solo: “Del fregadero al mar: liberación de microplásticos de las esponjas de cocina y posibles efectos ambientales«.¿Los resultados? Todas las esponjas analizadas -sin excepción- liberan microplásticos durante su uso. Cada vez que frotas, se desprenden trozos microscópicos de plástico que acaban en el agua residual.
¿Cuánto cuesta? Entre 0,68 y 4,21 gramos de microplásticos por persona al añodependiendo del tipo de esponja utilizada. Parece poco, pero si proyectamos los datos en toda Alemania, obtenemos hasta 355 toneladas de microplásticos al año, sólo de este objeto doméstico. Una parte importante es retenida por las plantas de tratamiento de aguas residuales, pero todavía varias toneladas llegan a los ríos, lagos y al suelo cada año.
Cómo se realizó el estudio
Lo que hace que esta investigación sea particularmente interesante es la metodología adoptada: un enfoque híbrido que combina la «ciencia ciudadana» con pruebas de laboratorio. Familias de voluntarios en Alemania y América del Norte utilizaron tres tipos diferentes de esponjas en sus rutinas diarias, pesándolas antes y después de cada uso para medir la pérdida de material. Un método sencillo pero eficaz para obtener datos realistas.
Paralelamente, los investigadores desarrollaron un dispositivo automatizado bautizado «SpongeBot», capaz de simular el estrés mecánico que sufre una esponja durante el lavado de platos, para disponer de una estimación mucho más fiel a la realidad que estudios anteriores.
El problema no son sólo los microplásticos
Aunque la liberación de microplásticos es un problema real y documentado, el análisis del ciclo de vida (ACV) realizado por investigadores reveló que entre el 85% y el 97% del impacto ambiental total del lavado de platos a mano es atribuible a consumo de aguano a los microplásticos. Estos últimos contribuyen en mucha menor medida al daño general a los ecosistemas.
En otras palabras: la esponja contamina, pero el grifo abierto contamina más.
Sin embargo, queda un punto poco explorado: el estudio se centró exclusivamente en el impacto ambiental de la liberación de microplásticos, sin evaluar ningún efecto sobre la salud humana, como la posibilidad de que estas partículas se depositen en los platos y acaben en los alimentos.
las soluciones
El estudio no se limita a describir el problema, sino que también indica soluciones concretas al alcance de todos. Lo más eficaz es también lo más sencillo: utilizar menos agua. Cerrar el grifo mientras friegas, o llenar un lavabo en lugar de dejarlo correr, son pequeños gestos que marcan la diferencia.
En cuanto a la esponja, sin embargo, vale la pena. Elija aquellos con bajo contenido de plástico. o, mejor aún, optar por alternativas naturales como la celulosa, la fibra de coco o la lufaporque no todos liberan la misma cantidad de microplásticos.
Por último, un consejo que se aplica a casi todos los objetos: haz que dure el mayor tiempo posible. Cada esponja ya tiene un costo ambiental en su producción, y reemplazarla con menos frecuencia significa consumir menos recursos.