6 de mayo de 1976: el devastador terremoto que cambió para siempre el Friuli (que aún hoy agradece la solidaridad y no olvida)

Cada año, el 6 de mayo, se reabre una enorme herida para los habitantes de Friuli-Venecia Julia. Han pasado 50 años desde que la Región fue sacudida por un terrible terremoto, que causó casi mil muertos y desplazó a 100.000 personas. A las nueve de la noche, durante unos 60 interminables segundos, la tierra tembló, arrasando decenas de municipios. El terremoto de magnitud 6,5 en la escala de Richter, considerado El quinto terremoto más devastador jamás vivido en Italia.se sintió incluso en Roma.

los municipios de Gemona, Venzone, Osoppo y Cividale del Friuli estaban entre los más afectados por el catastrófico terremoto. Iglesias medievales, edificios históricos y casas rurales, que llevaban siglos en pie, se derrumbaron en cuestión de segundos. El paisaje cambió drásticamente y los países que habían visto el paso de generaciones enteras se convirtieron en escenarios de desolación.

El extraordinario poder de la solidaridad

El saldo fue trágico: cientos de víctimas, personas desaparecidas y decenas de miles de ciudadanos quedaron sin hogar, mientras los equipos de rescate se enfrentaban a una emergencia de proporciones extraordinarias. Los hospitales, ya sobrecargados, lucharon por hacer frente al creciente número de heridos. El miedo y el dolor eran palpables, pero la solidaridad y la determinación de la población, Con el apoyo de grupos de ayuda nacionales e internacionales, rápidamente emergieron como un faro de esperanza en medio de la devastación.

Y casi 50 años después, los ciudadanos friulanos recuerdan esa dramática página de la historia en las redes sociales para mantener viva la memoria, pero también para expresar gratitud por la solidaridad que llegó de todas partes del país en ese momento de dificultad y dolor.

“Sabía que había comenzado la lucha contra el tiempo”: la voz de los Bomberos

En esos momentos dramáticos, los que estaban en primera línea aún recuerdan cada detalle. Giorgio Godinaentonces responsable de los bomberos de Udine, no dudó ni un momento:

Sabía que la carrera contra el tiempo había comenzado. Decidí que si no había llamadas de auxilio, seríamos nosotros quienes las buscáramos..

El impacto con la realidad fuera del cuartel fue brutal: oscuridad total, nubes de polvo asfixiantes, calles repletas de escombros que hacían casi imposible llegar a las zonas residenciales. Los rescatistas se vieron inmersos en un escenario apocalíptico, abrumados – afirma Godina – por

una intensa sensación de abatimiento, profunda angustia y un sentimiento de total impotencia y gran vulnerabilidad

Entre los testimonios más conmovedores se encuentra el rescate de una niña en Gemona del Friuli. En la oscuridad llena de polvo, el bombero vislumbró algo inusual:

Me pareció ver un trapo colgado del techo, pero al tacto me di cuenta de que era un mechón de pelo largo.. Al acercarse descubrió un rostro polvoriento con dos ojos muy abiertos, la mirada fija de una niña llorando en absoluto silencio. Atrapado bajo una viga de hormigón armado, fue liberado cortando la estructura y sacado a través de un tragaluz. Fue un momento de extrema alegría y satisfacción – concluye Godina -, nuestros primeros auxilios con resultado favorable, un episodio que ha marcado para siempre mi vida profesional..

La respuesta del Cuerpo Nacional fue masiva: 1.500 bomberos Y 558 vehículos Vinieron de toda Italia para excavar y ayudar a la población. El presupuesto final fue 965 víctimasincluido cuatro bomberos que perdieron la vida en un trágico accidente de helicóptero durante las operaciones, un sacrificio que sigue siendo parte integral de la memoria de esta tierra.

Friuli agradece y no olvida.

Han pasado 49 años, nunca debemos olvidar las víctimas, los esfuerzos de rescate, la solidaridad y la ayuda, la capacidad de reacción y la visión de quienes gobernaron decisiones importantes y gestionaron momentos difíciles, de empresarios extraordinarios. – escribió en Facebook el año pasado Roberto Revelant, alcalde de Gemona del Friuli, epicentro del terremoto. – Debemos estar orgullosos del pueblo friulano, que fue puesto a prueba en su momento, pero que demostró ser un trabajador honesto, incansable, valiente y decidido. De esa experiencia, aún hoy, nosotros también, hijos de una misma tierra, tenemos mucho que aprender.

Puntualmente, el 6 de mayo de cada año, los friulanos reviven aquel drama que los afectó profundamente. Y a pesar del dolor, Friuli agradece y no olvida:

La importancia de la memoria y la prevención

Hoy, casi medio siglo después, el aniversario del terremoto de Friuli representa un momento de reflexión y conmemoración. Las cicatrices dejadas por esa noche aún son visibles en las ruinas de algunas ciudades, pero sobre todo en el corazón de la comunidad friulana, que sin embargo supo levantarse con fuerza y ​​coraje. La memoria del 6 de mayo de 1976 es fundamental no sólo para recordar a las víctimas y el sufrimiento, sino también para crear conciencia sobre la importancia de la prevención y preparación ante emergencias sísmicas.

De hecho, a lo largo de los años se ha avanzado mucho en la cartografía sísmica, en la construcción de edificios más seguros y en la promoción de políticas de prevención y preparación. La Región Friuli Venezia Giulia, junto con otras autoridades locales, ha invertido en sensibilizar a la población para que las nuevas generaciones puedan estar preparadas.

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