El archipiélago de eólicojoya del Mediterráneo, sigue desvelando sus secretos más profundos. Una reciente expedición científica anunció un descubrimiento de extraordinaria importancia frente a la costa de Panarea: la identificación de un vasto cráter submarino y nuevos respiraderos de origen hidrotermal. Esta revelación no sólo amplía nuestro conocimiento del dinámico sistema volcánico eólico, sino que también abre nuevas y fascinantes perspectivas para la investigación, el seguimiento y el estudio de los ecosistemas abisales, cruciales para comprender la resiliencia de la vida en condiciones extremas.
Una ventana al corazón volcánico de Panarea
El descubrimiento, resultado de un minucioso trabajo realizado porInstituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) en colaboración con Estación Zoológica Anton Dohrn (SZN), especialmente su Centro Marino de Sicilia y el Centro Marino de Calabria – CRIMACreveló un cráter de aproximadamente 100 x 60 metros y numerosos respiraderos hidrotermales. Estas estructuras se encuentran aproximadamente a un kilómetro de la isla de Panarea, a una profundidad de entre 60 y 80 metros. La investigación se inició analizando los datos adquiridos como parte del proyecto. IDMAR (Infraestructura Multidisciplinar Distribuida en el Mar), financiada por OP FESR 2014-2020. Los estudios multihaz, coordinados por Manfredi Longo del INGV de Palermo, permitieron cartografiar morfologías complejas, interpretadas posteriormente como posibles rutas de ascenso de fluidos hidrotermales. La confirmación llegó en julio de 2026 con una investigación directa a través de un ROV (Vehículo submarino operado remotamente), que reveló una intensa actividad de desgasificación dentro del cráter y una alta tasa de emisión de gases de los nuevos respiraderos.
El descubrimiento de esta nueva zona caracterizada por una intensa actividad al noreste de la isla de Panarea sugiere la necesidad de reconsiderar la ampliación del sistema hidrotermal submarino conocido hasta ahora. Este resultado plantea nuevos desafíos en el estudio de la dinámica y la energía del sistema y, más en general, del estado de actividad del complejo volcánico Panarea y su impacto en el ecosistema circundante, abriendo nuevas perspectivas para la investigación volcánica y las actividades de seguimiento útiles para actualizar los escenarios de peligro.
comentaron los investigadores Antonino Torre, Agostino Semperbello y Alessandro Gattuso, coordinador de la investigación y jefe de la sede operativa del INGV en Milazzo.
Ecosistemas profundos: vida donde todo parece imposible
Emisiones del fondo y paredes del cráter.
Las imágenes del ROV no sólo presenciaron la actividad geológica, sino que también ofrecieron una mirada novedosa a los ecosistemas de las profundidades marinas. En las zonas de chimeneas, caracterizadas por una menor actividad hidrotermal, se observó una rica comunidad bentónicadominada por macroalgas verdes de la familia Udoteáceas y de colonias de gorgonias Eunicella singularisun entorno que recuerda a la cercana zona «Smoking Land» descubierta en 2015. Por el contrario, en el cráter, donde la desgasificación es mucho más intensa, el fondo marino está cubierto casi en su totalidad por extensas alfombras bacterianas asociadas a emisiones hidrotermales, con una ausencia casi total de macroalgas y organismos sésiles. Esta clara diferencia sugiere una influencia significativa del gradiente de actividad hidrotermal en la distribución de las comunidades biológicas.
El descubrimiento de esta zona abre nuevos escenarios que podrán darnos información sobre la biodiversidad de estos complejos ecosistemas que, por su extensión, representan laboratorios naturales para estudiar el cambio climático y las adaptaciones de los organismos. La sinergia entre los conocimientos vulcanológicos y biológicos y ecológicos permite una interpretación completa de la complejidad energética del sistema,
explicó Teresa Romeo, directora del Estación Zoológica Anton Dohrn Sicilia-Calabria.
Perspectivas de futuro de un mar a proteger
Este descubrimiento no es sólo un logro científico, sino un punto de partida para futuras campañas de investigación. Desde el punto de vista geológico-estructural, la nueva zona se sitúa a lo largo de una línea tectónica conocida (noreste/suroeste) que conecta Panarea a Basiluzzoconfirmando cómo esta estructura es una ruta preferencial para la circulación hidrotermal y el ascenso de gases profundos. Antonio Paonita, director de la sección Palermo del INGV, subrayó cómo esta evidencia es fruto de una larga tradición de investigación y desarrollo de tecnologías innovadoras para el monitoreo y modelado de procesos profundos.
Comprender estos complejos sistemas hidrotermales es esencial no sólo para actualizar los escenarios de peligro volcánico, sino también para proteger la extraordinaria biodiversidad de ecosistemas marinos profundo. La sinergia entre geología y biología, destacada por esta investigación, nos permitirá evaluar mejor los riesgos y simular escenarios futuros, ofreciendo valiosas herramientas para la protección de nuestro patrimonio natural. La protección de estos hábitats únicos es una prioridad para VerdeMe y para toda la comunidad científica y medioambiental.