Este año, Oaxaca ha duplicado la celebración del humilde rábano. La noche del 22 de diciembre, la ciudad presentó el primer desfile en honor al rábano. La fiesta empezó a las 18.00 horas en la Fuente de las Ocho Regiones. Desde allí, la gente llevaba efigies gigantes de rábanos por la ciudad hacia el zócalo. El evento estuvo lleno de música, color y carrozas tradicionales. También hubo fuegos artificiales y una amplia presencia policial.
Sin embargo, este vibrante desfile con temática de rábanos (Convite de la Noche de Rábanos) fue solo un preludio del evento principal: la Noche de los Rábanos, que se llevó a cabo el 23 de diciembre.
Noche de los rábanos

La Noche de los Rábanos es un festival anual en el que los artesanos locales tallan rábanos gigantes en esculturas y compiten por premios. Suelen formar escenas religiosas como la Última Cena o la Virgen de Guadalupe. Las esculturas se completan y exhiben en la tarde del 23 de diciembre. Los visitantes pueden ver las obras del concurso esa noche.
Naturalmente, la naturaleza perecedera de los rábanos significa que sólo se pueden exhibir por un corto tiempo.


La tradición se remonta al siglo XVII, cuando los monjes dominicos alentaron a los agricultores oaxaqueños a usar rábanos de gran tamaño y formas extrañas para hacer exhibiciones atractivas para atraer a la gente a sus puestos durante el mercado de Nochebuena, que se celebraba en el zócalo. En aquella época los rábanos se cultivaban en el pueblo de Trinidad de las Huertas. Se convirtió en fiesta oficial y competencia anual el 23 de diciembre de 1897 y fue formalizada por el alcalde Francisco Vasconcelos.


Una tradición que no te puedes perder
A pesar de ser un truco, la idea ganó popularidad a lo largo de las décadas. Hoy en día, los rábanos son más grandes que nunca (hasta 50 centímetros o 20 pulgadas). Se cultivan en campos cercanos al Parque Tequio, que están destinados a estos vegetales gigantes. Cada artista recibe un estipendio por participar en el concurso. El ganador recibe un premio en efectivo, que es de aproximadamente 30.000 pesos (aproximadamente 1.666 dólares estadounidenses).


El desfile y el festival del rábano atraen tanto a lugareños como a turistas. Es una oportunidad para disfrutar de las creativas tallas de rábanos junto con comidas tradicionales, y la celebración termina con un espectáculo de fuegos artificiales. La Noche de los Rábanos es, por tanto, una experiencia cultural única en Oaxaca, ¡y no debe perderse!