Babybel se despide del celofán: el nuevo packaging rojo del famoso queso estará fabricado con papel reciclable

Un cambio importante está a punto de afectar a uno de los snacks más reconocibles en los lineales de los supermercados. Babybel, la marca francesa famosa por sus quesos redondos envuelto en el icónico packaging rojo, ha anunciado una transformación de su packaging que afectará paulatinamente a todos los mercados globales.

El Grupo Bel, empresa propietaria de la marca, confirmó la transición del celofán tradicional al embalaje de papel reciclable. Una elección que forma parte de un plan más amplio para que todos sus envases sean reciclables o compostables en casa de aquí a 2030.

El nuevo packaging ya está disponible en Reino Unido, además de Estados Unidos, Canadá y países del norte de Europa. llegará durante 2026. Para Australia habrá que esperar al menos hasta 2027, año en el que todos los productos Babybel fabricados en las cinco fábricas del grupo y distribuidos en 50 países habrán completado la transición al papel procedente de fuentes responsables.

Esta medida no es una iniciativa repentina. Ya en 2020, Babybel había introducido en casa un celofán biodegradable y compostable, lo que demuestra una creciente atención a la sostenibilidad medioambiental. La transición al papel es el resultado de años de investigación y desarrollo, necesarios para garantizar que el nuevo material mantenga inalteradas las propiedades de conservación del queso.

Un importante impacto medioambiental

Los números de transición son relevantes. Según comunicó la empresa, el nuevo embalaje supondrá una reducción del 60% de plástico por cada producto neto. Las estimaciones hablan de un ahorro de 2.550 toneladas de emisiones de CO2cantidad equivalente a la capacidad de absorción de 100.000 árboles.

El papel utilizado será certificado y procederá de fuentes responsables, con trazabilidad de la materia prima garantizada y gestión forestal sostenible.

Calidad del producto y desafíos técnicos.

Como subrayó un portavoz del grupo, se trata de «una transformación estructural» que va mucho más allá del simple cambio de material. De hecho, el embalaje debe preservar la calidad del producto, garantizar la seguridad microbiológica y resistir las variaciones de temperatura. La transición requirió repensar todo el sistema de protección del queso de la humedad y el oxígeno, asegurando la estabilidad durante el transporte.

Por esta razón, la cáscara de cera roja permanecerá sin cambioses de hecho esencial para proteger la integridad y el sabor del queso, actuando como barrera protectora directa en contacto con el producto y preservando su frescura hasta 8 horas fuera del frigorífico. El papel sustituye exclusivamente la capa externa que envuelve la cera, actuando como elemento de protección y manipulación sin alterar las características del producto.

La noticia recibió comentarios positivos en las redes sociales, donde los usuarios valoraron la elección de la marca. Esta iniciativa responde a las necesidades modernas de los consumidores, cada vez más atentos a la sostenibilidad de lo que compran.

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