Con la excusa del recuerdo, miles de turistas han estado restando un activo precioso que la naturaleza ha usado milenios para crear: el famoso arena rosa. Si, por un lado, hay turistas arrepentidos, como Eleonora y Antonella, que tienen el coraje de reconocer su error y devolverlo incluso después de mucho tiempo, por otro hay quienes no solo lo toman ilegalmente, sino que llegan a Póngalo a la venta en la web.
Para informar el episodio fue el Grupo de Intervención Legal (GRI), una asociación ecológica que recopiló varios informes de ciudadanos indignados. Inmediatamente alertado, el cuerpo forestal y la supervisión ambiental de Sardinia han comenzado las investigaciones.
Según GRI, la arena rosa de Budelli, protegida por una densa red de restricciones de paisajes, ambientales y regulatorios, que era parte del parque nacional del archipiélago de Maddalena y el área marina protegida, se puso a la venta en una plataforma comercial bien conocida.
Un gesto no solo ilegal, sino profundamente sin resolver hacia uno de los lugares más frágiles e icónicos del Mediterráneo, que merece sanciones adecuadas, para proteger un patrimonio natural único del mundo.
FUENTE: Grupo de intervención legal