En Cerdeña, la recogida de plástico se ha suspendido o ralentizado en muchos municipios. ¿La razón? Los sistemas de selección y almacenamiento ahora están saturados y ya no pueden recibir todo el material entregado. Un problema que no surge de la recogida selectiva de residuos, que en muchas zonas de la isla alcanza porcentajes muy elevados, sino de la fase posterior: el plástico se recoge, se selecciona y se prensa, pero luego permanece estancado porque la cadena de reciclaje lucha por absorberlo.
Con el aumento de residuos producidos durante la temporada estival, los espacios disponibles se llenaron rápidamente y algunas administraciones municipales se vieron obligadas a limitar las recogidas, garantizándolas sólo en los casos más urgentes, como hospitales, actividades comerciales o zonas turísticas.
Así fue como una crisis industrial y logística se transformó, en pocos días, en un problema más que concreto para alcaldes y ciudadanos. Y así, a mediados de agosto, tinas y bolsas permanecen en los patios, los centros de acopio se saturan y los alcaldes se encuentran gestionando una emergencia. Desde Posada hasta Lanusei, pasando por muchos otros municipios de la isla, el problema ahora es el mismo: las plantas ya no pueden recibir todo el plástico recogidolos espacios de almacenamiento están al límite y las recogidas se ralentizan o suspenden.
Actualmente la parada concierne a los Municipios de:
Posada, Siniscola, Lanusei, Sarroch, Sinnai, Silius, Sant’Andrea Frius, Villasalto, San Nicolò Gerrei, Armungia, Gairo, Santu Lussurgiu, San Gavino Monreale, Milis, Pabillonis, Samassi, Sardara, Serramanna, Serrenti, Villaspeciosa, Ussana y Girasole.
¿De dónde viene esta crisis?
La crisis del plástico en Cerdeña no surgió porque difiere poco. De lo contrario. El plástico es recogido, seleccionado y comprimido, para después producirse el bloqueo, momento en el que debe ser trasladado a las plantas de recuperación y reintroducido en el ciclo productivo.
Aquí es donde la cadena se atasca: si el material reciclado no encuentra suficientes salidas, las plantas se ralentizan y, si las plantas se ralentizan, los centros de almacenamiento se llenan. Cuando los patios están llenos, se suspenden las entregas. Y al final el problema vuelve exactamente donde empezó: en los municipios y en los hogares de los ciudadanos.
Detrás del bloque hay también y sobre todo una cuestión de mercado: la materia prima secundaria obtenida del reciclaje debe competir con el plástico virgen, que en determinadas fases resulta aún más conveniente económicamente. A esto se suma la competencia de materiales producidos o procesados en el extranjero a precios más bajos.
El resultado es tan simple como absurdo: Reciclar no es suficiente si nadie compra suficiente material reciclado.. La cuestión crítica es sobre todo europea y nacional: el plástico reciclado, en la práctica, lucha por encontrar salidas rentables, también porque tiene que competir con el plástico virgen y el material reciclado importado a precios más bajos. La propia Comisión Europea puso en marcha medidas de seguimiento de las importaciones en 2026 ante la crisis del sector europeo del reciclaje
Y cuando la demanda cae, el sistema se detiene. Cerdeña, entonces, está aún más expuesta porque su insularidad hace más complicado y costoso encontrar rápidamente salidas alternativas en la Península.
Cuando una planta se para o un traslado se ralentiza, el margen de seguridad es mucho menor.
Para frenar la emergencia, la Región está trabajando en nuevas áreas de almacenamiento, incluidos espacios en la zona industrial de Macchiareddu y en la zona de Cipnes Gallura. Pero sigue siendo una solución temporal, ya que se puede trasladar el plástico de un lugar a otro, se pueden encontrar nuevos cobertizos y nuevas zonas, pero tarde o temprano ese material habrá que recuperarlo, reciclarlo o enviarlo a otro lugar.
El caso llega al Parlamento
La crisis sarda también ha llegado a la Cámara. Los diputados del PD Silvio Lai y Marco Simiani presentaron una pregunta al Ministro de Medio Ambiente pidiendo al Gobierno que aclare cuánto material se encuentra actualmente atrapado en los centros de selección y almacenamiento y qué intervenciones piensa implementar para evitar nuevos bloqueos.
Si el mercado sigue premiando el plástico virgen frente al plástico reciclado, el sistema sigue siendo frágil y esta crisis sarda demuestra muy claramente que la recogida es sólo el primer eslabón de la cadena. Necesitamos plantas capaces de procesar los materiales, mercados capaces de absorberlos, infraestructuras suficientes y una planificación que no entre en crisis ante la primera saturación.