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La invasión del ramen: el nuevo plato favorito del invierno

Curiosidades y recomendaciones sobre la sopa oriental que está conquistando Buenos Aires.

13 de agosto de 18 . 18:32hs
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Melisa Tassano

Se acerca otro fin de semana invernal y, de su mano, surgen las primeras propuestas. ¿Salimos? ¿Unas hamburguesas con amigos? ¿Pizzería clásica con la familia? ¿Comida peruana en pareja?

El problema es que hace frío y, aunque queramos negarlo, la temperatura de un dígito nos enfría las ganas de salir a comer platos ya conocidos.

Sin embargo, afortunadamente la gastronomía y nuestros paladares no paran de estrechar lazos en este mundo globalizado y las nuevas opciones son cada vez más tentadoras.

Hoy en Buenos Aires, el ramen –sí, esa sopa con fideos japonesa, esa misma que antes te cruzabas solo en su versión instantánea en el chino amigo– está rompiendo barreras culturales y sumando cada vez más restaurantes especializados que empiezan a hacerle sombra al reinado del sushi.

Tal como pasó en las grandes capitales del mundo, la fiebre por el ramen contagió a Buenos Aires.

La receta original, tan simple como reconfortante, consiste en un caldo aromático con fideos de trigo y guarniciones varias que incluyen carnes, variedad de verduras y condimentos típicos orientales como la salsa shoyu.

Pero antes de dar el primer bocado, un poco de historia. En el libro La historia no contada del Ramen: Cómo la crisis política de Japón generó una locura global por la comida se explica que, a pesar de haberse popularizado como un plato japonés, el verdadero origen del ramen es chino.

El platillo se popularizó en el Japón post Segunda Guerra Mundial como una oda al sabor hogareño y a los buenos momentos gracias a sus valores nutritivos, sus sabrosos ingredientes y, especialmente, su bajo precio. Con el tiempo, los chefs nipones adaptaron y sofisticaron las recetas clásicas chinas.

Quizás su máxima expresión actual sea Tsuta, el primer reducto de ramen ganador de una estrella Michelin, que llevó esto del caldo y los fideos a un nuevo nivel.

Tsuta, en Tokyo, es para muchos, la meca del ramen.

El éxito de su preparación consiste en hacer de lo simple un arte y, como bien predica la cultura oriental, la paciencia es un ingrediente fundamental.

Hoy el ramen se sirve en un plato hondo y puede degustarse caliente o frío. Legiones de fanáticos lo consumen con carne, vegano o vegetariano. Picante, salado o, incluso, dulce.

La base de la sopa ramen se llama Tare y consiste en un caldo muy concentrado, colocado generalmente en el fondo de la olla y originado a base de shoyu, mirín (vino dulce de arroz), sake o miso. De ahí en más, todo queda en las manos del cocinero; las variantes son infinitas.

Los japoneses acostumbran servir la sopa y los fideos por separado, mezclándolos en el momento de ser devorados. Pero en la mayoría del planeta, se elige la versión all inclusive en un mismo bowl.


Fiebre porteña

Por estos pagos, la ciudad de Buenos Aires recién comienza a experimentar el furor por el ramen que se vive en otras grandes ciudades del mundo como Nueva York, Londres, o San Pablo.

Niko Totake es el encargado de Mirutaki, un pequeño reducto especializado en Palermo muy elogiado por los  foodies amantes de la cocina orientales por su fidelidad al ramen estilo nipón.

“Logramos estos resultados gracias a mi experiencia laboral tanto en Japón, donde estudié varios años; como en Sao Paulo, hogar de una comunidad muy grande de inmigrantes japoneses, con una cocina nipona un poco más asentada que en Argentina. También trabajé en Nueva York, donde hay, desde hace unos años, una gran movida de ramen”, comenta en diálogo con ACONCAGUA. 

El ramen de Mirutaki, entre los predilectos de los amantes de la cocina nipona en Buenos Aires.

Es que en Buenos Aires, las opciones son cada vez más originales. Para los más clásicos, en Nobiru y en Nueva Casa Japonesa ofrecen, además de ramen en generosas y apetitosas porciones, otros platos típicos.

De yapa, en la tradicional Casa Japonesa pueden encontrarse artículos gastronómicos y curiosidades orientales a buenos precios en venta.

Los palermitanos de ley ya conocen Fukuro Noodle Bar que ostenta el mote de ser el primero en dar el paso para convertir al plato en algo “cool” por estas latitudes.  En un ambiente ameno y bien ubicado, combinan ramen con un esponjoso pan bao y cerveza tirada.

Para los fanáticos de la coctelería, 430, en el microcentro porteño, es una referencia insoslayable. ¿Su fórmula? Ramen, excelentes tragos de rasgos asiáticos, buena música y ¡una máquina de fichines!

En tanto, en el mencionado Mirutaki, cada uno de los cocineros aporta ideas y orienta a los comensales en la elección. Para acompañar al platillo estrella, los más elegidos son las gyozas (dumplings de cerdo), las takoyaki (bolitas de pulpo) y los ebi furai (langostinos rebozados fritos).

Así las cosas, la sopa nipona está luce vez más asentada y, además de la multiplicación de proyectos gastronómicos, sus fans ya se hacen escuchar bajo el hashtag #LaRutaDelRamen, cada vez más foodies recorren y recomiendan recovecos ideales para quienes se animen a recorrer, y degustar, el camino.

En una Buenos Aires saturado por el sushi, el ramen surge como una propuesta tan milenaria como innovadora.

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Domingo

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