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La metamorfosis de la radio: streaming, conciencia de género y nuevas voces

De cómo los nuevos paradigmas generan interferencia en las emisoras tradicionales y están pariendo la radio del futuro.

5 de noviembre de 18 . 13:42hs
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Laura Marajofsky

Algo está cambiando en la manera de escuchar pero también de hacer radio. Y no tiene sólo que ver con los nuevos formatos. Sí, claro, el on demand, los podcast y el crecimiento de las emisoras online ha producido un giro significativo -y esperable- sobre todo en el consumo del público joven.

Sin embargo, los nuevos paradigmas hacen interferencia con los formatos radiales tradicionales y están signando esta nueva etapa para las emisoras.

Así, mientras que las grandes radios y sus figuras intentan aggiornarse –no siempre con suerte–, la nueva radio va ganando terreno generacional y culturalmente, al tiempo que algunos programas en medios mainstream pero con nuevo ADN empiezan a sobresalir.

Por un lado el cierre de empresas periodísticas y la desaparición de programas forzó el oportunismo y la creatividad de mucha gente de radio que salió a auto-generarse sus propias plataformas.

Señorita Bimbo: humor y conciencia de género vía streaming en FutuRock.

“El proceso de gestación de FutuRock empezó a raíz de la crisis y después de ser despedidas, y se dio entre las personas que compartíamos ganas de comunicar de cierta manera o una cierta agenda, y básicamente un modo que implicaba sobre todo un abandono de la tibieza de los medios que sólo quieren entretener y agradar“, relata la conductora y activista Virginia Godoy, a.k.a Señorita Bimbo, marcando el leit motiv de muchos de los nuevos medios surgidos en los últimos años.

Así fue que Julia Mengolini y otros ex-compañeros de Radio Nacional se juntaron para fundar FutuRock, una de las emisoras independientes que más crece. Pero no es la única marcando el camino de lo que probablemente se convierta, de ahora en más, ya no en una excepción sino en la regla.

Los nuevos paradigmas hacen interferencia con la radio tradicional

Un caso emblemático es el de Gente Sexy, el exitoso ciclo de Clemente Cancela que se quedó sin aire tras ocho temporadas, con la venta de FM Blue al Grupo América. “Yo era oyente del programa, lo escuchaba religiosamente y casi lloro el día que anunciaron que se quedaban sin casa. Por eso Futurock es el gran ejemplo y ahora Congo también”, reflexiona Jesica Lamonica Lima, flamante integrante femenina del staff hace poco masculino de Sexy Pipol (ex-Gente Sexy) que ahora sale por la nueva Radio Congo.

Clemente Cancela y su sexy pipol, dan pelea desde la flamante radio Congo.

Y agrega: “Es difícil animarse porque todxs estamos acostumbradxs a entrar a trabajar a un lugar que existe con jefes, oficinas y un modelo que ya está establecido pero creo que la crisis en general y de los medios en este momento, hace que no quede otra que arriesgarse”.

Es la cultura, estúpido

Pero éste no es el único factor determinante del último tiempo. Un cambio tangible y transversal en la cultura vinculado con la nueva conciencia de género de la sociedad y la enorme llegada de esta temática con el público joven, esta cambiando radicalmente la escucha y producción radial.

“Creo que en este recambio de la radio hay dos grandes ejes: uno es el tecnológico y otro es el feminismo. Es un mito absoluto que los más jóvenes no consumen radio, de hecho muchas radios online en lugar de achicarse crecen año a año”. explica Juan Aranovich especialista en gestión cultural y fundador del Centro Cultural Matienzo, que aloja a Radio Colmena, a su vez, cuna de algunos del mejores podcasts vernáculos.

Al respecto, una encuesta realizada este año por SINCA (Sistema De Información Cultural de la Argentina) arroja que más del 30% de la audiencia ya escucha radio por una tablet, una computadora o un teléfono.

Aranovich es el alma mater del Matienzo, a su vez, cuna de Radio Colmena.

Sobre la cuestión de género, Aranovich esgrime: “El feminismo es la otra pauta generacional de la radio hoy como agenda cultural, política y económica. Todavía hay un trecho largo, pero ya hay radios que se van dando cuenta de la importancia de poner en agenda (no sólo dentro de sus contenidos y voces sino dentro de sus culturas políticas), una mayor diversidad”.

Si bien algunas de las señales clásicas como Radio Metro o Rock and Pop van incluyendo paulatinamente voces femeninas en programaciones de predominio masculino, el tópico, coinciden las fuentes consultadas, es un pendiente importante.

“En los medios hegemónicos sigue costando. Muchos hacen la alharaca de ‘miren incluimos una mujer’, pero lo cierto es que es hay más cambios en espacios independientes haciendo programas feministas, produciendo radio, generando contenido. Definitivamente todo lo que está pasando no está pasando en los grandes medios”, sentencia Bimbo.

Un programa que acaba de desembarcar en la Metro, emisora que siempre se caracterizó por tener figuras masculinas en sus marquesinas, es Al fin sucede con Gisela Busaniche, Majo Echeverría y Flor Scarpatti.

Las chicas vienen de la ex-Blue, con un ceratiano lema: ¨Lo que buscabas desde hace tiempo, al fin sucede¨. ¿Signo de los tiempos? “Creo que la presencia femenina en radio avanza pero que aún falta. Las mujeres van dejando de ser “bastoneras” para ocupar roles centrales. Por ejemplo, en Al fin sucede somos tres en un programa de aire que dura 4 horas pero es una excepción”, opina Scarpatti sobre este reflejo de época.

‘Al fin sucede’, la nueva apuesta femenina de una radio esencialmente masculina como Metro.

Ante la pregunta de qué aportan las chicas, explica, “las mujeres en radio agregan lo mismo que en la vida“.

Hombres y mujeres, todos coinciden en algo: hay cada vez más mujeres capacitadas, con voces más claras y disidencias que es necesario que sean escuchadas. “Todavía en muchos programas la integrante mujer es la locutora que sólo dice el clima, la hora y alguna cosita más. Faltan más mujeres conduciendo, haciendo columnas de deporte o de humor, que son lugares que siempre están ocupados por hombres“, apunta Lamonica.

Las mujeres en radio agregan lo mismo que en la vida

“Es un acto de justicia y de conciencia; era bastante ridículo y patético que las voces estuvieran monopolizadas por hombres en los medios, cuando deberíamos tener las mismas herramientas y oportunidades. Algunos lo toman como un negocio, pero lo cierto es que el feminismo está en boca de todos y eso es un premio de las chicas”, cierra Juan Pablo Olmedo, director de Colmena, una de las emisoras con mayor presencia femenina.

Revolución tecnológica

“Amo que las mujeres y los gays hayan ocupado espacio en estos nuevos medios, que el discurso patriarcal comience a tambalearse y que la radio sea el soporte que expanda cada vez más esta deconstrucción que estamos haciendo entre todos“, opina Juan Sixto locutor, productor y alma mater de La Rocker.

Y agrega: “Parece haber una tendencia a que los programas de contenido sólo tienen espacio en streaming y creo que tiene que ver con que las empresas no quieren invertir en grandes equipos de trabajo. Hay pocas emisoras de FM que sostienen un staff grande al aire. Hoy los empresarios quieren invertir poco por eso también hay tantas radios musicales. Y las figuras de mediana edad tampoco quieren estar a merced de una empresa: Majul puso su propio streaming y desde ahí retransmite al aire, lo mismo que El Destape de Navarro”.

La tendencia es global, claro. Spotify, con sus 180 millones de usuarios, lanzó su versión beta para podcasters para que se puedan subir microprogramas que quedan disponibles desde cualquier dispositivo.

La plataforma ofrece opciones a la carta y on demand que ademas interactúan con otras expresiones como los vivos y las stories de Instagram, para conquistar al segmento más joven.

Hasta Spotify lanzó una versión beta para podcasts

De la mano de la idea de diversidad cultural que está permeabilizando el medio y sus contenidos, también parece haberse diversificado, revolución tecnológica de por medio, la manera de producir y financiar los programas.

El modelo más explotando entre las radios nuevas es el del socio activo con financiamiento colectivo, en donde se apunta a la idea de una comunidad que pertenece y que sostiene económicamente pagando para obtener ciertos beneficios (descuentos, entradas a fiestas o festivales, venta de libros, etc).

Ojo: esto no anula la vía de la gratuidad, ya que estas radios también pueden seguir escuchándose libremente. Finalmente, también hay muchas emisoras que “lotean” los espacios para quienes deseen hacer sus producciones y de esta forma sostener el proyecto.

Dani Dini, inquieta periodista gráfica pero que ya va por su tercer año como columnista y movilera de Brunch (los domingos por Metro), ofrece una mirada interesante desde su perspectiva heterogénea. “La generación sub 25 escucha otros formatos o recibe información de otra manera, entonces hay que ver cómo le hablás a esos públicos sin dejar de hablarle al público que también te escucha por la radio”

¿Cómo se hace ese mix? “Pasa por incorporar las nuevas tecnologías, generar una propuesta 360. Vivimos todo el tiempo con el teléfono en la mano. Hoy no hay programa de radio exitoso que no tenga el apoyo en redes y si no encuentra una manera de traducir su contenido radial a un formato digital”, opina Dini.

Y agrega: “La radio tradicional termina siendo una espalda para un sponsor pero no lo es todo, porque las marcas terminan comprando contenido digital. Lo que buscan los anunciantes hoy -que son los que en definitiva sostienen un medio- son los contenidos digitales”.

Haciendo a un lado el falso axioma de que los menores de 30 no escuchan radio, la pregunta flotando en el aire es: ¿hacia dónde va la radio?

Si bien los podcasts u otros formatos digitales  no vienen a reemplazar la radio tradicional (que para cierto segmento seguirá omnipresente), todo parecería indicar que la customización del entretenimiento, y la generación de contenidos por y para nichos que ya se daba en otras áreas de la cultura son dos ejes clave.

Aquí habrá que adicionar lo que el avance tecnológico permita en materia de portabilidad, alcance y realización multimedia. Y por último, la representatividad de las voces que se escuchan. “Los públicos jóvenes se conectan con los referentes radiales porque quieren escuchar voces reales, de gente que tiene problemas reales y que se planeta preguntas reales“, remarca Aranovich.

Estamos construyendo entre todos un nuevo paradigma. Vamos hacia el futuro

Por su parte Olmedo vaticina un escenario en que la radio se transforme muy pronto en un formato 100% virtual. “Creo que todo apunta a que las radios van a ir dejando su formato AM y FM e irán online, que es más inmediato, fácil y customizable. Y el día en que las automotrices comiencen a hacer funcionar la radio online en un auto, la radio tradicional va a desaparecer“.

Para Bimbo el atractivo de estos nuevos formatos de negocios y contenidos no es ninguna ciencia. “Se valora que se hablen de cosas que en los medios tradicionales no salen, que se tenga una agenda que tiene en cuenta identidades y personas que suelen ser ignoradas. A medida que se va achicando la entrada a los grandes medios, se está abriendo hacia otros lugares, ese es el futuro de nuestra radio. Estamos construyendo entre todos un nuevo paradigma. Vamos hacia el futuro“.

Si hace unos años Emmanuel Horvilleur preguntaba ¿Y dónde están esas radios modernas?, hoy podemos decir, acá.

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