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Sin experiencia previa, esta pareja construyó una casa con sus propias manos

Lo lograron en apenas siete meses y se valieron de técnicas de arquitectura sustentable. La vivienda de 70 m2 queda en Maschwitz.

13 de junio de 18 . 16:02hs
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Martina Álvarez

Desde que el hombre es hombre se adaptó a lo que tenía a su alrededor. Primero fue nómade, se agrupó en tribus e hizo lo necesario para sobrevivir. Hasta que llegó a la conclusión de que era necesario asentarse y construir su casa.

Hoy, miles de años después, nos encontramos frente a una sociedad que siembra la idea de que para poder acceder a una vivienda necesitamos determinado nivel económico y alguien con conocimiento exclusivo para hacerla.

Pero cada vez son más los que desafían esta creencia contemporánea construyendo hogares con sus propias manos, sin experiencia previa.

Es el caso de Inés Prats y Martín Álvarez, una joven pareja que en apenas siete meses levantó una casa de adobe más allá de que nunca hubieran hecho algo parecido.

Sin experiencia previo pero con esfuerzo y la ayuda de amigos, decidieron levantar una casa con sus propias manos. | FOTO: @tucasadebarro

Ubicada en Maschwitz, al norte de la ciudad de Buenos Aires, la flamante vivienda mide unos 70 m² y tiene una cocina integrada al living, un baño con lavadero y una habitación grande con vestidor.

Además, cuenta con un techo ajardinado con una ventana soñada en el medio, cuya estructura se denomina “Hogan” .

En diálogo con ACONCAGUA, la pareja cuenta que llegó a la arquitectura sustentable a través de una búsqueda general en su vida por aplicar prácticas conscientes y saludables.

“Queremos dejar atrás la concepción sobre la arquitectura donde sólo unos pocos pueden acceder a su vivienda o donde construir es algo sólo para expertos e imposible para el resto”, explican.

Desafiamos la creencia de que solo un experto puede construir una casa

Sin experiencia, durante el proceso de construcción cada etapa fue una novedad para ellos. Esto implicó investigar, leer, mucho Youtube, y convocar gente experimentada en el tema para escucharlos.

Es que en la arquitectura sustentable los materiales no son estandarizados, no existen fórmulas concretas, explican los emprendedores.

Por eso tuvieron que recurrir constantemente a la prueba y error para aprender, asombrarse de los resultados y concretar su objetivo.

A nivel constructivo, los materiales son fáciles de conseguir y económicos. | FOTO: @tucasadebarro

Paso a paso

Lo primero que hicieron fue analizar qué recursos tenían a disposición, tanto naturales y constructivos, como económicos.

Eligieron la técnica del superadobe o earthbag –una modalidad constructiva sustentable y económica que utiliza bolsas de tierra atadas con alambre y recubiertas de adobe–  porque les pareció la que más se adecuaba a sus condiciones. Desde ahí enfrentaron distintos desafíos.

Luego se contactaron con María Loreto Retamales, Directora y constructora de Superadobe del Sur, que estudió en la Fundación Cal Earth de California, para instruirse.

Con ella arrancaron una capacitación de tres días. “Esto fue muy fructífero, ya que nos dio pie a contactarnos con gente dispuesta a trabajar y aprender. Loreto nos dejó mucha bibliografía y mucha información inicial.”

Durante la construcción del techo tuvieron que estudiar y contar con la ayuda de un carpintero. El techo ajardinado de la casa tiene suculentas, bulbines y manto de virgen entre otras plantas. Produce oxígeno y absorbe CO2, además, filtra las partículas de polvo y suciedad del aire.

Esta estructura pudieron hacerla gracias a la ayuda de los chicos de Otro Modo, un grupo de jóvenes que se dedica a la construcción de viviendas proponiendo lo constructivo como arte aplicado a la solución de problemas ambientales.

“La arquitectura sustentable para nosotros significa aprovechar los recursos accesibles de la zona y adaptarnos a eso, y no al revés”, dicen Inés y Martín.

Pros y ¿contras?

Una vivienda de superadobe puede tener grandes ventajas y pocas contras, explican los especialistas consultados por ACONCAGUA.

A nivel constructivo los materiales son fáciles de trabajar, no se requiere de grandes infraestructuras, maquinarias sofisticadas ni personal experimentado.

Además, los recursos son económicos y se pueden conseguir fácilmente.

Por otra parte, las construcciones sustentables de este tipo regulan la humedad: la masa térmica mantiene la temperatura, es decir que la casa es fresca en verano y conserva el calor en invierno.

Y el el techo vivo tiene otras ventajas como la aislación térmica y acústica y la absorción de agua de lluvia.

Este sistema además resulta antisísmico, lo cual supone una gran ventaja para zonas montañosas.

Inés y Martín tardaron apenas siete meses en construir la casa con sus propias manos. | FOTO: @tucasadebarro

En cuanto a los aspectos negativos, comparado con una vivienda regular, la construcción sustentable tiene ciertas dificultades a la hora de conseguir licencias y permisos de construcción.

Además, en comparación, requiere una mayor cantidad de tiempo y de mano de obra. Al ser materiales que no están estandarizados, el ensayo y experimentación que se da durante el proceso de construcción implica tiempo.

El desafío sustentable es adaptarse a los recursos disponibles en la zona y no al revés

Con respecto al mantenimiento de este tipo de construcciones, Inés y Martín sostienen que es similar al de una casa convencional. Dependiendo del tipo de material con el que se construya y las condiciones a las que se enfrenta el elemento puede resultar afectado. Los principales agentes que afectan a una casa son: el sol, la lluvia, los insectos y la condensación.

“El mantenimiento de la casa va a depender de la manera en se ingenie la construcción para que los materiales resistan a estos elementos”, explica Martín.

Por ejemplo, una casa de barro no debería entrar en contacto directo con la lluvia en lugares donde hay muchas precipitaciones, ya que esto erosionaría la pared y requeriría mucho mantenimiento. Entonces lo ideal es buscar un alero considerable para que no entre en contacto directo con el agua.

Impacto ambiental

Según Sandra Amerirse, docente de arquitectura sustentable en la UBA, el impacto ambiental de la construcción y la operación de las viviendas es considerable.

“Las mismas son responsables de aproximadamente el 40% de las emisiones de Co2 y del consumo de energías primarias. En el caso de países con menor nivel de industrialización y alta urbanización puede alcanzar hasta el 50% del consumo final de energía primaria.”, explica la experta.

En cambio, los materiales que se utilizan en la arquitectura sustentable no son tóxicos y son reutilizables. Por ejemplo, la tierra, paja o madera.

Al fin de cuentas, este tipo de construcción promueve una vida más consciente en donde el cuidado del medio ambiente está inculcado desde algo tan básico como la vivienda.

Después de todo, tenía razón el poeta y ambientalista Gary Snyder cuando decía “La naturaleza no es un lugar para visitar. Es el hogar.”

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  • Elena carey . 17:54hs

    me encantooo! como no lo utiliza el estado para construir viviendas en las villas?con una buena dirección cada familia podría hacer su propia casa!

  • Victoria . 14:20hs

    Felicidades! Increíble lo que lograron! Me alegra tanto saber que exista cada vez mas conciencia! Muchas gracias por compartir! Saludos!

Domingo

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