Allá Patagonia arde sin descanso. Desde principios de diciembre las llamas han consumido más de 4.000 hectáreas de bosques, áreas protegidas y viviendas. Las temperaturas excepcionales de finales de año, combinadas con la prolongada sequía y la afluencia de turistas, han convertido la región en un polvorín a punto de explotar.
Actualmente se encuentran activos tres grandes focos: dos en la provincia de Chubut -en Puerto Patriada (El Hoyo) y en el Parque Nacional Los Alerces- y uno en Santa Cruz, en la zona del Túnel Inferior del Parque Nacional Los Glaciares, cerca del Cerro Huemul. Desde el lunes pasado, miles de hectáreas de bosque han sido devoradas por el fuego, un año después de los peores incendios forestales que azotan la Patagonia en los últimos treinta años.
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Puerto Patriada: 1.800 hectáreas quemadas y casas destruidas
El incendio que se desató la tarde del lunes en Puerto Patriada continúa avanzando por el Cerro Piqué, a orillas del lago Epuyén. El saldo es elevado: 1.800 hectáreas destruidas y al menos diez viviendas comprometidas. Las autoridades han ordenado evacuaciones preventivas en Puerto Patriada y parte de Epuyén.
La Fiscalía ha comprobado el origen doloso del incendio. Por ello, el gobernador anunció una recompensa de 50 millones de pesos para quien proporcione información útil para identificar a los responsables. Al parecer, al menos dos de los incendios actuales fueron provocados intencionadamente.
Los Alerces: en riesgo el Alerce Milenario y el glaciar Torrecillas
La situación más crítica afecta al Parque Nacional Los Alerces, donde las llamas amenazan tesoros naturales irremplazables. El frente de incendio se sitúa a menos de cinco kilómetros del Alerce Milenario, uno de los árboles más antiguos del planeta y Patrimonio de la UNESCO. También está en riesgo el glaciar Torrecillas, fundamental para el sistema hídrico del parque.
El incendio, que comenzó el 9 de diciembre a causa de un rayo, ha quemado hasta el momento 111 kilómetros cuadrados. Durante semanas los bomberos habían logrado contenerlo, pero la falta de lluvia secó los canales utilizados para apagar las llamas. Las condiciones extremas generaron entonces una columna convectiva de más de 1.000 metros de altura: el viento llevó las brasas incandescentes más allá de las líneas de control, provocando que el fuego atravesara incluso la Lago Menéndez.
Más de 50 personas trabajan en el lugar con tres aviones, pero las autoridades advierten que la intensidad del incendio dificulta cualquier intervención a corto plazo.
“Necesitamos más hombres, no sólo vehículos”
La alarma más grave proviene de los bomberos voluntarios: el personal actual no es suficiente para una superficie tan extensa. Con múltiples focos activos al mismo tiempo, los operadores trabajan incansablemente en condiciones extremas, poniendo en riesgo su seguridad.
Viralizamos el ALIAS INCENDIOSARG00 llamado Mauricio Jara para Incendios Forestales Argentina. LOS PESEBREROS y CASCOS son necesarios para los brigadistas que se dedican a su vida combatiendo incendios.
Estamos solos, sólo entre argentinos podemos salvarnos—
vicentebrisa (@vicentebrisa_) 7 de enero de 2026
Además de vehículos y equipos aéreos, se necesitan urgentemente operadores más especializados; sin personal suficiente resulta imposible controlar el territorio e intervenir cuando los focos son aún pequeños y manejables.
Otros incendios extinguidos durante el fin de semana
El fin de semana se apagaron las llamas en Cholila, también en la zona de El Hoyo. También en este caso las investigaciones confirmaron el origen del incendio: alguien utilizó combustible para acelerar la propagación del incendio. Gracias a la intervención coordinada de los voluntarios se evitaron daños importantes.
También están controlados los incendios de El Turbio y Lago Engaño. En el Parque Nacional Lanín y a lo largo del río Chubut siguen activos focos menores, considerados menos preocupantes gracias a la alta humedad de la vegetación local.
