Se trata de la primera tienda neuroinclusiva de Italia, donde comprar es para todos (gracias a las luces tenues y a los auriculares antiruido)

Entrar en una tienda y hacer la compra es un gesto sencillo, casi automático. Pero para algunas personas puede convertirse en un momento lleno de cansancio: luces demasiado brillantes, ruidos repentinos, estímulos continuos que generan ansiedad y desorientación.

Pero en Verona hay un espacio que ha optado por invertir esta perspectiva. se llama “Una forma diferente de comprar” y es la primera tienda neuroinclusiva de Italia, diseñada para acoger verdaderamente a todos, sin pasillos separados y sin hacer que nadie se sienta una excepción.

«No debería estar aquí. En PizzAut mezclamos dignidad y futuro»: Nico Acampora sorprende en el Top25 de los chefs más influyentes de Italia

Aquí cada detalle surge de una simple pregunta: ¿cómo puede un lugar adaptarse a las personas y no al revés? Las luces son más suaves, los sonidos controlados y el ambiente más predecible. Quienes lo necesiten podrán utilizar un kit sensorial con auriculares con cancelación de ruido, gafas con filtro y herramientas táctiles, incluso en forma de juegos, para encontrar el equilibrio y la serenidad mientras compran. Pequeños gestos que devuelven algo esencial: la posibilidad de vivir un espacio cotidiano sin miedos ni sobrecargas.

El proyecto nació del encuentro entre Thomas Davidemprendedor neurodivergente y fundador de Neuro-Sive, una empresa italiana que ofrece soluciones para la neuroinclusión, y Darío Allegrafundadora de Sicilia Frutta, unidos por la creencia de que la diversidad cognitiva y sensorial no es un límite, sino una parte natural de la experiencia humana.

La tienda da la bienvenida a personas en el espectro del autismo, con TDAH o hipersensibilidad sensoriales, pero también aquellos que viven momentos de ansiedad o fragilidad. Y no sólo eso: es un lugar abierto a toda la comunidad, donde la inclusión se convierte en una práctica diaria.

Esta visión también está entrelazada con la sostenibilidad social y ambiental. Se construyó un muro dedicado a la autorregulación con materiales reciclados, mientras que se venden frutas y verduras de temporada a precios asequibles, para apoyar concretamente a las familias y reducir el desperdicio. En los próximos meses, el espacio también se convertirá en un lugar de formación, ofreciendo a jóvenes neurodivergentes la oportunidad de aprender un oficio y desarrollar su autonomía.

No es sólo una tienda, sino una nueva forma de imaginar los espacios comunes. Un lugar donde nadie tiene que adaptarse, porque es el entorno el que se vuelve acogedor. Donde comprar vuelve a ser lo que siempre debe ser: un gesto sencillo, digno y posible para todos.

Deja un comentario