“Cambió la costa y destruyó las dunas«, por lo que la Jova Beach Party acaba bajo investigación. Bajo acusación está el gerente del Ayuntamiento de Barletta, el administrador de los multiservicios locales y el organizador del evento de julio de 2022 que llevó a 30.000 espectadores a la costa.
La hipótesis del crimen es la contaminación ambiental: más precisamente, según nos informa La Gazzetta del Mezzogiorno, contaminación ambiental negligente Y Abuso de construcción en un área protegida..
El concierto en la carretera de la costa occidental de Barletta acabó bajo la lupa 21 de julio de 2022 y las obras de montaje del gran escenario en la playa, que -según los ecologistas- habrían modificado significativamente la estructura natural del tramo litoral, comprometiendo las dunas, eliminando la vegetación espontánea y alterando un hábitat especialmente delicado, incluido en el espacio protegido de la desembocadura del río Ofanto.
la investigacion
Según los investigadores, el montaje del maxi escenario en la playa tendría:
También hablamos de miles de metros cúbicos de arena movida y una zona costera adaptada para albergar el evento con aproximadamente 30 mil personas.
Las primeras quejas procedían de algunas asociaciones ecologistas y representantes locales, que habían informado de los posibles daños causados en la zona occidental. A partir de ahí la Fiscalía de Trani abrió una causa y ahora entre los investigados se encuentra el director municipal de obras públicas, el entonces director único de Barsa, la empresa multiservicios del municipio, y el diseñador designado por la organización del concierto. Según informa la Gazzetta, la hipótesis acusatoria se refiere, en particular, a la concesión del permiso de construcción y a la ausencia de requisitos medioambientales más estrictos.
Según investigaciones técnicas, aproximadamente 7.700 metros cúbicos de arenacon una excavación media de medio metro. Una operación que, según los investigadores, habría modificó físicamente la playaafectando a un delicado equilibrio como es el de las dunas y el hábitat costero.
Debajo de la lente también se encuentra el elección del área del escenario. Ya entonces algunas asociaciones ecologistas habían puesto de relieve el asunto, enviando informes y solicitudes de verificación a la Región y al Ministerio de Medio Ambiente. La cuestión era clara: aunque no estaba sujeta a limitaciones absolutas, esa zona estaba situada cerca del Parque Natural del Río Ofanto, zona en la que estaban previstas intervenciones para proteger y recuperar la vegetación dunar.
Por otro lado, la defensa rechaza las acusaciones y reitera que todo se llevó a cabo siguiendo los trámites de autorización requeridos. Sin embargo, la pregunta sigue abierta: ¿cuánto puede resistir un ecosistema frágil cuando se adapta, aunque sea temporalmente, a eventos de esta escala?