El Canal de Panamá se enfrenta una vez más a la sequía. A partir de octubre, según el nuevo plan presentado al Parlamento panameño, el promedio de buques autorizados a transitar se reducirá a 29,5 por díafrente a 36 en agosto: una reducción de aproximadamente 18%. Y en septiembre, las autoridades ya redujeron los transportes diarios a 32.
Una decisión que corre el riesgo de provocar nuevas ralentizaciones en una de las arterias más importantes del comercio mundial: el Canal conecta, de hecho, el Mar Caribe con el Océano Pacífico y gestiona aproximadamente 5% del comercio marítimo mundial y el 40% del tráfico de contenedores de EE. UU..
Por qué El Niño está poniendo en dificultades el Canal de Panamá
El problema no es el mar, sino el agua dulce. El funcionamiento de las esclusas del Canal depende de hecho de las reservas del lago Gatún, alimentado por las precipitaciones de la región. Las esclusas funcionan como enormes ascensores de agua: a medida que se llenan, permiten que los barcos se eleven aprox. 26 metros sobre el nivel del mar hasta el lago y luego bajar por el otro lado de la ruta.
Sin embargo, cuando el nivel del lago baja demasiado, la Autoridad del Canal debe limitar los pasos para garantizar la seguridad y preservar el recurso hídrico. Según las autoridades panameñas, en septiembre la cuenca recibió menos lluvias de las esperadas, empeorando una situación ya delicada.
No es la primera vez que la sequía pone en crisis esta infraestructura. En 2023, cuando los niveles de los lagos habían caído a sus niveles más bajos, los tránsitos diarios se habían reducido en 38 a 22 barcosprovocando largas colas y obligando a muchas empresas a buscar rutas alternativas.
Los efectos todavía se sienten hoy: en agosto algunos barcos tuvieron que esperar hasta 10 dias para cruzar el Canal. Una empresa habría pagado aprox. 4 millones de dolares para saltarse la cola a través del sistema de subasta que permite a los operadores comprar un pase prioritario.
Las tensiones geopolíticas también complican aún más la situación, con la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y las dificultades relacionadas con el Estrecho de Ormuz que han aumentado los costes de la logística global.
El Niño es un planeta cada vez más cálido
La sequía del Canal de Panamá es uno de los efectos de una fase climática caracterizada por El Niño, el fenómeno natural que altera temporalmente los vientos, las presiones atmosféricas y las precipitaciones en diferentes zonas del mundo. Según análisis de datos meteorológicos del programa europeo Copérnicoentre junio y agosto numerosos países registraron temperaturas estacionales récord: en América Central y el norte de América del Sur, nueve países experimentaron el período más caluroso jamás registrado.
Los efectos de esta fase climática se han manifestado de diferentes formas: desde olas de calor en Europa hasta sequías en algunas zonas de África, pasando por incendios alimentados por el calor extremo en Indonesia.
Sin embargo, el caso del Canal de Panamá muestra un aspecto a menudo menos evidente de la crisis climática: no se trata sólo de temperaturas y fenómenos extremos, sino que también puede influir en las grandes infraestructuras de las que depende el comercio mundial.