Hay héroes que no usan capas para volar, sino que se arman con palas, rastrillos y semillas para devolver la dignidad al paisaje urbano. En la zona de Pavía, la parábola ética de un enigmático ciudadano que decidió declarar la guerra a la degradación y al egoísmo social a través de la agricultura y compartir.
el se llama a si mismo Piantamántiene 49 años y actúa amparado por una estricto anonimato para evitar prejuiciosllegando incluso a usar uno mascarilla durante sus bombardeos ecológicos. Su misión es identificar parterres públicos, espacios baldíos o rotondas viales olvidadas por las instituciones y transformarlas en pequeños huertos urbanos a disposición de la comunidaddonde cualquiera puede cosechar libremente lo que produce la tierra.
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La marca en la tierra y el desafío del bookcrossing de hortalizas
Al hojear los vídeos e imágenes publicados en sus páginas sociales, muy seguidas, es posible seguir los frutos de este incesante trabajo clandestino. Campos de melones, calabacines y sandías. Aparecen donde antes sólo reinaba la maleza. Cada intervención está marcada con un real marca registrada, logotipo de una empresa plantado en el suelo para certificar el paso del paladín verde.
El proyecto está en constante evolución y pretende estructurar una red solidaria alimentaria y educativa que involucre activamente incluso a los más pequeños. La próxima iniciativa en trámite implica la creación de ofertas especiales. Palets de madera diseñados para una especie de intercambio solidario de verduras.en el que los productores locales podrán colocar sus excedentes agrícolas y los ciudadanos menos favorecidos o con dificultades económicas podrán recurrir libremente a ellos para su sustento diario.
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Gestión de riesgos y contratación de estudiantes universitarios de Pavía.
La acción de «guerrilla botánica» se desarrolla principalmente en la vasta zona rural del este de Lomellina, abarcando la franja territorial que incluye entre los municipios de Vigevano y Garlasco en la provincia de Pavía. El objetivo inmediato es expandirse hacia la capital provincial, donde Piantaman pretende involucrar a estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Pavía, muchos de los cuales ya son sus fieles seguidores digitales.
A pesar de la ilegalidad formal de la ocupación de la tierra, el agricultor se disfrazó de invadir áreas privadas. Para facilitar la supervivencia de las plántulas, el paladín distribuye in situ grandes tanques de agua de lluviaanimando a los transeúntes a cooperar activamente en el riego de campos autogestionados, demostrando que el altruismo y la confianza mutua pueden generar los mejores frutos.
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