Los investigadores continúan examinando la escena del El trágico accidente del Tren Interoceánico que mató a 13 personas el domingo, mientras que el gobierno de México anunció que buscará una certificación internacional para mejorar la seguridad en la línea ferroviaria.
Varias preguntas siguen sin respuesta, a pesar de que las autoridades están en posesión de la caja negra del tren, que contiene la clave para comprender el incidente. El accidente ocurrió casi 90 minutos después de que el tren de la línea Z de seis vagones partiera de Salina Cruz, Oaxaca, en ruta a Coatzacoalcos, Veracruz.

En un comunicado, el gobierno dijo que 13 peritos se encuentran en el lugar, trabajando para determinar la causa del accidente, que tuvo lugar al borde de un barranco en un tramo curvo de la vía.
Las dos locomotoras del tren lograron evitar caer por el terraplén, pero el primer vagón de pasajeros se desprendió y se deslizó aproximadamente 6,5 metros (21 pies) por la pendiente. El segundo coche quedó parcialmente suspendido en el aire, mientras que el tercer y cuarto coches quedaron cruzados sobre las vías, pero no sufrieron daños.
Se dice que el gobierno está considerando pedir a expertos externos que ayuden en la investigación. La Procuraduría General de la República (FGR) será la que en última instancia tome esa decisión.
La Secretaría de Marina -que opera el ferrocarril- y la FGR buscan especialistas que puedan hacer las recomendaciones necesarias para mejorar la seguridad del megaproyecto inaugurado hace apenas dos años.
“Vamos a buscar el mejor organismo certificador para que, si hacen recomendaciones sobre lo que hay que hacer con estas curvas o… para hacer la ruta más segura, las tomemos en cuenta”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Es decir, una vez presentado el informe, debería venir un organismo certificador a garantizar que la vía y las locomotoras están en buen estado de funcionamiento y que el tren puede volver a funcionar”, afirmó.
El accidente del domingo ha aumentado la presión sobre Sheinbaum sobre la seguridad de los recientes megaproyectos gubernamentales, ya que este es el tercer accidente de tren en México este año.
El nuevo Tren Maya en la Península de Yucatán ha sufrido dos descarrilamientos, aunque en ninguno de ellos nadie resultó gravemente herido.
Según la periodista de investigación Alejandra Crail, la Agencia Federal de Auditoría (ASF) de México citó “planificación deficiente” en su inspección del proyecto del Tren Interoceánico durante su construcción.
Crail citó un documento de la ASF de 2019 que detalla omisiones técnicas por parte de los contratistas y preocupaciones sobre su capacidad técnica para abordar la geografía del área.
Crail dijo a Aristegui Noticias que entre los problemas mencionados en el informe de la ASF se encuentran “pendientes pronunciadas y curvas en las zonas predominantemente montañosas” por las que transita el tren, así como “ondulaciones en el terreno y obstáculos naturales que afectan el trazado de la vía”.
La ASF habría recomendado sanciones para los funcionarios públicos que permitieron continuar con las obras a pesar de las deficiencias detectadas. Crail dijo que no está claro si estas irregularidades fueron corregidas en contratos posteriores.
El diario Reforma también se refirió a las deficiencias del tren, al señalar que “el proyecto estuvo plagado de fallas y descuidos” durante las fases de construcción y rehabilitación de vías, y agregó que opera con trenes viejos y reciclados, algunos de los cuales tienen 50 años.
La agencia de noticias Reuters dijo que el proyecto «enfrentó múltiples acusaciones de corrupción, supervisión débil y posibles conflictos de intereses».