Un océano cada vez más cálido, temperaturas globales que ya están en máximos históricos y un fenómeno natural que podría amplificar aún más los efectos de la crisis climática. Este es el escenario que preocupa a los científicos: el regreso de El Niño, que, según algunas proyecciones, podría convertirse en uno de los eventos más intensos jamás registrados en los últimos 150 años.
Así lo informó una investigación publicada en Nature, que analizó los datos más recientes sobre las temperaturas del océano y los modelos climáticos disponibles. Según las estimaciones, el fenómeno que se desarrolla en el Océano Pacífico podría alcanzar niveles excepcionales, con importantes consecuencias para el clima global.
El Niño no es un fenómeno nuevo ni causado directamente por el cambio climático. Es una fase natural del ciclo ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), una gran oscilación que involucra temperaturas superficiales del Pacífico tropical y vientos atmosféricos. Cuando esto ocurre, las aguas superficiales del océano se calientan más de lo normal y liberan más calor a la atmósfera.
Esto puede cambiar los patrones de lluvia, intensificar algunos eventos extremos y contribuir temporalmente al aumento de las temperaturas globales promedio. El problema hoy es que El Niño llega a un planeta ya profundamente calentado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
El riesgo de un 2027 récord
Según las proyecciones publicadas por Nature, la combinación de un El Niño particularmente intenso y un calentamiento global causado por el hombre podría conducir a 2027 hacia nuevos récords climáticos.
Los científicos plantean la hipótesis de que la temperatura media global podría acercarsealores hasta 1,7 °C por encima de la media preindustrial, un umbral extremadamente cercano al límite de 1,5 °C señalado por el Acuerdo de París como un objetivo a no ser superado. Un aumento que no sería sólo un número: significaría mayores posibilidades de olas de calor extremas, sequías, lluvias torrenciales y un estrés cada vez más fuerte sobre los ecosistemas.
@Zeke Hausfather/Berkeley Tierra
Según Zeke Hausfather, climatólogo de Berkeley Earth, algunos modelos climáticos indican que este episodio de El Niño podría superar récords anteriores por un margen muy significativo.
Las simulaciones analizadas mostrarían temperaturas de la superficie del Pacífico potencialmente más altas que el evento principal de 2015-2016, uno de los El Niño más fuerte jamás observado. En definitiva, según los científicos, el comportamiento actual del sistema océano-atmósfera se asemeja a los escenarios que se habían pronosticado para un futuro en el que el cambio climático amplificaría estos fenómenos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) también monitorea constantemente la evolución de El Niño. Según las últimas previsiones, existe una importante probabilidad de que el fenómeno alcance una fase «muy intensa» a finales de año y que las condiciones de El Niño puedan persistir hasta la primavera de 2027.