22 de junio La Guaira todavía era una ciudad entera, con edificios alineados a lo largo de la costa, techos regulares y el azul del Mar Caribe como telón de fondo. Tres días después, desde el mismo punto de observación orbital, esos edificios ya no están, en su lugar sólo montones de escombros, abismos y el gris triste y uniforme de los escombros. Separando las dos imágenes hay poco más de medio minuto de choques, los que golpean el norte de venezuela en la tarde del miércoles 24 de junio y que el Servicio Geológico de Estados Unidos registró como la secuencia sísmica más potente que ha azotado el país en más de un siglo.
El contraste está documentado por fotografías satelitales difundidas por Vantor, la empresa estadounidense de inteligencia espacial que hasta octubre de 2025 se llamaba Maxar, el mismo operador cuyas imágenes, en 2022, mostraron al mundo el convoy militar ruso marchando hacia Kiev. Las fotografías tomadas por los satélites de la constelación WorldView son realmente terribles porque muestran la situación antes y después del terremoto.
Lo que muestran las imágenes
En el tiroteo del 25 de junio se cuentan manzanas enteras de la ciudad arrasadas: hoteles, grandes almacenes, decenas de edificios residenciales. En algunas tomas se ven rastros de fuego, consistentes con la intervención de los bomberos en las horas posteriores a los dos temblores. Una agencia humanitaria de las Naciones Unidas habló de más de cien edificios derrumbados sólo en La Guaira, y el número de daños se extendió luego a 250 estructuras entre Caraballeda y Playa Larga.
@vantor
@vantor
@vantor
@vantor
Vantor distribuye este material a través del Open Data Program, el canal a través del cual la empresa publica de forma gratuita, bajo una licencia Creative Commons, imágenes satelitales del antes y después de grandes desastres, para que rescatistas, organizaciones no gubernamentales y personal editorial puedan utilizarlas sin esperas.
El peaje sigue aumentando
Las cifras son provisionales y crecen con cada actualización. El ministro de Salud, Carlos Alvarado, informó alrededor de 235 muertos y más de 4.300 heridos hasta las 19.00 horas del 25 de junio, después de que el primer recuento de la Asamblea Nacional se detuviera en 188 muertos, 1.520 heridos y 157 desaparecidos. Las autoridades advierten que la cifra está destinada a empeorar: el modelo PAGER del USGS estima una probabilidad concreta de que el recuento final supere los miles de víctimas.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia nacional, cerró el aeropuerto de Caracas por daños en el techo de la terminal, suspendió trenes y ordenó la movilización de vehículos pesados. Equipos de rescate, soldados y voluntarios continúan excavando con sus propias manos y con herramientas improvisadas entre los escombros de La Guaira y la capital. Varios países con experiencia en materia sísmica, como México, Chile y El Salvador, han enviado equipos y material médico; Estados Unidos también anunció el envío de socorristas e imágenes aéreas para evaluar los daños en las zonas costeras más aisladas. El terremoto llega en el peor momento para un país que ya está atrapado en una crisis política y financiera, marcada a principios de este año por la captura del presidente Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses.